Boletín #65 Lo que hice en mis días con Covid

Escribo este boletín desde mi cama. Llevo cinco días encerrada en mi pieza con Covid y hoy es el primero que me siento un poco mejor. El primer síntoma fue dolor de cabeza, pero distinto a los que suelo padecer. El segundo, fue dolor de garganta y el definitivo, un dolor en el pecho intenso. Me hice dos antígenos y el resultado fue concluyente. Así comencé con el aislamiento y los síntomas solo se agudizaron.

Al comienzo de la pandemia, imagínate, marzo 2020, me dio Covid. Ahora lo sé con seguridad, porque el PCR entonces me salió negativo, pero han sido los mismos síntomas que esa vez. Eso sí, fue mucho peor, obviamente no existía vacuna. Por el momento soy la única infectada en mi casa. Con todo lo que me gusta la cama, es increíble cómo disfruta menos cuando uno está enfermo.

Caí enferma por Covid ¡de nuevo!

En el verano leí “La montaña mágica” de Thomas Mann y relata la vida de unos enfermos que pasan meses encerrados en un sanatorio en Suiza. Mann, describe con detalle la rutina y el reposo al que están sometidos. Si bien es un libro que tildan de obra maestra -Mann ganó el Premio Nobel en 1929- para mí solo fue un desafío aburrido y que me propuse terminar.

Los enfermos, eso sí, somos un lastre, algo que nadie quiere ver, mejor si estamos lejos y molestando lo menos posible. Somos el recuerdo de que la vida sana es un lujo y frágil, tan fácil de perder. En el judaísmo existe una mitzvá, lo que es una acción buena, de visitar a los enfermos. Conozco a varias personas que les sale natural, van con gusto a saludarlos o a acompañarlos. A mí me cuesta y a ellos, a los visitadores gustosos, los aplaudo y los alabo.

    El tiempo transcurre distinto cuando estás aislada y en cama. Las horas son lentas y a la vez largas, como un horizonte lejano en el desierto. Hace poco, en el boletín 61 escribí sobre la importancia del tiempo.

En Lectura Eterna encontrarás reseñas buenísimas de libros. El gestor de la cuenta, muy cuidadoso de no mostrar su cara ni su nombre, es un gran amigo mío, lo conozco perfecto y estamos siempre en contacto. Cuando se enteró de mi Covid me dijo: “¡aprovecha de leer!” Y le contesté: me siento tan mal, cuesta. Pero sus palabras de aliento me fortalecieron y logré concentrarme. He aprovechado de preparar la próxima clase “Los rusos” y comenzar con Dostoievski. Además, el tiempo lento me permitió terminar con los pendientes.

Aproveche de leer el próximo libro
que analizaremos en el taller de lectura «Los rusos»

También vi un documental en Mubi que es una plataforma enfocada al cine arte. Se llama “Mr .Bachmann and his class”, me gustó mucho, pero ojo, es lento o lentísimo dura tres horas y más. Relata cómo hace clases un profesor alemán, y cómo su pedagogía impacta positivamente a los alumnos. Mr. Bachmann enseña en una clase muy diversa, no solo en términos de orígenes, sino de edades y capital cultural. Me lo recomendó una tía que quiero mucho.

Te recomiendo «Mr. Bachmann and his class»

En suburbano.net acaban de publicar un artículo que escribí sobre cómo nos están robando la concentración. Lo escribí basado en el episodio 69 de Espiral y en la conversación con Sergio Canals en el 70.  

      Aquí en Chile es invierno y hace frío. Se supone que pronto va a llover y es la mejor excusa para preparar sopas. Hice una de choclos que no me gustó tanto porque quedó demasiado espesa, pero encontré una de Claudia Varleta que pronto voy a preparar. Acá te dejo la receta:

Te comparto la receta de Claudia Varleta
de una exquisita sopa.

Sopa de zanahoria, garbanzos y Tahini
6 personas

  • 1 cebolla grande en pluma
  • Spray canola oliva.
  •  600 gr de zanahorias, cortadas en redondelas
  • 2/3 taza de garbanzos cocidos (usé en caja, el resto se usa para decorar)
  • Aliños: sal, pimienta, ajo en polvo, ají de color, un poquito de cúrcuma
  • 1 litro de caldo de verduras
  • 2 cucharadas cortas de tahini (pasta de sésamo)
  • Para servir (crutones y garbanzos crocantes):1 taza de cubos de pan
  • 1 a 2 cucharadas de aceite de oliva, usé de finas hierbas.
  • El resto de los garbanzo, como 1/3 taza
  • Aliños: Perejil seco, ají de color, pimienta, sal y ajo en polvo
  • 2 a 3 cucharadas de parmesano rallado

           

Poner spray en una olla junto a la cebolla, cocinar a fuego medio hasta que la cebolla esté blanda. Agregar la zanahoria, garbanzos, aliños y cocinar por unos 5 minutos. Añadir el caldo de verduras, seguir cocinando a fuego medio bajo hasta que las zanahorias estén blandas como 15 minutos. Incorporar el tahini y procesar hasta tener una sopa lisa. Pueden agregar más caldo, si la quieren más líquida. Para los crotones y garbanzos crocantes, poner el pan con los garbanzos en una lata de horno. Rociar con el aceite, agregar los aliños y el parmesano. Mezclar bien todo con las manos y llevar a un horno precalentado a 180 Cº por 15 minutos o hasta que todo esté dorado y crujiente.

Servir la sopa con los crutones y garbanzos crocante arriba.

      Además estoy comiendo puré de manzana como si fuera un bebé. Claro sin azúcar, solo con endulzante.

Viviana Vigouroux siempre me escribe por mensaje directo de Instagram y cuando vio el posteo sobre ¡Cuesta tanto perdonarse! dijo: “No me cuesta tanto perdonarme, pero los demás ¡no perdonan!” Yo le contesté que lo único que podemos manejar es nuestra actitud, cómo respondemos, lo que hacen otros está lejos de nuestro alcance. Agradezco mucho a Ana Henríquez quien me escribió: «Gracias. Me encantan tus escritos»

¡Bienvenidos los 10 nuevos suscriptores del boletín! El concurso sigue en pie ¿Cómo participar? Muy fácil, invita a quien quieras a inscribirse al boletín y luego, mándame un correo a karen@karencodner.com contándome a quiénes referiste. Sin tu mail no podré saber a quienes recomendaste, es fundamental que me avises a mi correo.

Ojalá seamos muchos más y sigue en pie el concurso para ganar un “Cuaderno de escritura: con estos ejercicios escribo”.

Aún puedes participar por uno de los tres «Cuadernos de escritura»

Algo que aprendí: Nunca me había hecho un antígeno y gracias a un tutorial en YouTube, aprendí.

Algo que agradezco: A mi marido que estos días me ha atendido como si fuera una reina. Y Claro, mi segundo hijo está de visita por unos meses en Chile ¡qué mejor!

¿Te gustan las sopas? ¿Eres de los que las come solo en invierno? Cuéntame, en mi correo karen@karencodner.com o en mis redes.

PD: Por lo general envió el boletín los lunes, pero hoy es martes. Ayer fue Shavuot, una fiesta judía en la que celebramos la entrega de la Torá y es costumbre estudiar y comer alimentos lácteos. Pero ya la otra semana volveré al día indicado: los lunes.

Lee. Escribe. Crea.
Karen.

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