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Oda a la inteligencia artificial #142

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Oda a la inteligencia artificial #142

Este boletín es para los curiosos que desean una vida plena y pausada. Compártelo, me harías muy feliz.

        Queridos amigos,

        Hoy se habla demasiado de la inteligencia artificial (IA) así que no pretendo innovar en la conversación sino reflexionar sobre cómo ha impactado en mi vida y trabajo.

  • – ChatGPT
  • – TranscribeMe
  • – WhatsApp
  • – Todas las búsquedas posibles en Internet
  • – Asistentes virtuales (me cargan)
  • – Recomendaciones de Netflix y Spotify, entre muchos
  • – Reloj Garmin
  • – Waze
  • – DeepL
  • – Cuando se filtra el spam en el correo
  • – Autocorrección
  • – Reconocedor facial para ingresar a ciertas aplicaciones

        Ojo, y esas son solo algunas. El ChatGPT es una amenaza absoluta. Pronto quitará muchos trabajos y, ¿a los escritores? Me pregunto si nos afectará.  De acuerdo a este artículo de la Scientific American, la IA alcanzó un coeficiente intelectual de 155 en una medición de vocabulario, similitudes, comprensión, información y aritmética La media de los seres humanos es de 100. Imagino que cuando comenzó la imprenta, o unos siglos más tarde, las máquinas de producción masiva también se generó este pánico. Muchas ocupaciones van a mutar o desaparecer y nacerán otras. Esto lo digo desde la razón porque si me muevo hacía mi corazón me da temor. Si yo fuera escritora best seller estaría muy asustada. Es difícil competir contra un sistema que logra lo mismo que uno, más rápido y hasta mejor. En el futuro la producción será exponencial; generar libros será tan simple como escribir el marco ficcional y vender millones. Sobre la literatura menos masiva, ignoro si será similar, pero sin duda será muy difícil distinguir de la que hace un humano y de la IA.
       
        Por mi parte les prometo que Todos nuestros fuegos la escribí sin ChatGPT y espero seguir así. Los autores realizamos una investigación previa antes de lanzarnos a escribir y antiguamente la realizábamos consultando enciclopedias y en la biblioteca, hoy en cambio está a un solo click.
     
        Cuando irrumpió el ChatGPT contacté a la podcaster y escritora inglesa, Joanna Penn -muy famosa entre los escritores indie, es decir independientes, ella se ha ido especializando en este tema- sobre mi temor frente a la irrupción de algo tan revolucionario. Además de dulce, ella es muy positiva. Considera que los avances en el campo médico, de cura de enfermedades y en combate de la hambruna serán inconmensurables. Joanna Penn opina también que los escritores se beneficiaran porque les permitirá explorar nuevas formas.

        Quiero creerlo y por eso estoy escribiendo esta Oda. Si bien una parte de mí coincide con Penn, considero que mi labor se pondrá aún más difícil. El oficio es complejo, lento y con tasas de lectura paupérrimas. Para las editoriales quizás será negocio redondo publicar a quienes practican el trabajo automatizado. Ahorrarán tiempo y el mercado será aún más competitivo y víctima de las novedades. Según la UNESCO, de acuerdo a las estadísticas otorgadas en enero del 2024, se publican cerca de 2,2 millones de libros al año.

        Alguien me sugirió que subiera Todos nuestros fuegos al ChatGPT para generar el título. ¡Nooooooo! Respondí, tendría todo el escrito a su disposición. También los ilustradores están dando la pelea como lo leí en el diario El País. El ilustrador David López declaró en X que la portada de Juana de Arco, de Katherine J. Chen había sido creada con inteligencia artificial. Según él había un perfeccionismo extremo y ciertas incongruencias anatómicas. A tanto llegó la disputa que los libreros retiraron de sus locales este escrito.

        Jorge Carrión, escritor, crítico, catedrático, a quién entrevisté en el programa 96 de Espiral, publicó Los campos electromagnéticos con la ayuda de IA. Algo similar declaró Julio Rojas el guionista de “Caso 73” en el episodio 77 de Espiral cuando creó una audio serie con Sofia, una coescritora de IA.  

        Me pregunto dónde quedaremos los que escribimos lento. Quiero creer que siempre existirán lectores que optan por lo humano, porque tal cual me dijo Joanna Penn: “La diferencia entre un escrito automatizado y el nuestro es el alma”. Eso, hasta el momento queridos suscriptores, solo lo podemos lograr los seres humanos.

        A continuación el cuestionario que me hicieron para la revista El sábado del diario El Mercurio, salió ayer sábado.

Karen Codner

        Karen Codner es escritora y periodista. Acaba de publicar la novela Todos nuestros fuegos (Seix Barral) y también publicó Respirar bajo el agua (Cuarto Propio), conduce podcast Espiral.
 
1. ¿Cuál es la peor vergüenza que ha pasado alguna vez? Debo de haber estado en séptimo básico y rodé abajo por la escalera del colegio. Ni te cuento hasta dónde se me quedó el jumper.
 
2. ¿Qué rechazo amoroso recuerda como el más doloroso? Prefiero no recordarlo, seguiría llorando y comiendo pizza, volvería a engordar por todo lo que comí en ese viaje de estudios. Así que lo dejamos hasta aquí, pero a la rubia no la he podido olvidar.
 
3. ¿A quiénes cree que ha defraudado?  A varios en el camino, mejor ni les pregunto.
 
4. ¿Qué la hace sentir insegura/o? Me siento muy incapaz y tonta cuando escucho a otros citar como si fuera lo más fácil del mundo. Yo nunca me acuerdo lo que lo leí o lo que dijo tal persona, por eso paso escribiendo en una libreta y subrayando. También el proceso de escritura, siempre pienso que no está bien hasta que alguien me dice lo contrario.
 
5. De todo lo dicho sobre usted, ¿qué le ha causado más gracia? Que me parezco a la actriz Halle Berry.
 
6. ¿Recuerda algún trauma de infancia? Que mi mamá me pidiera ir a buscar los cigarrillos al otro lado de la casa y me daba miedo, estaba oscuro y solo.
 
7. ¿Cuál es su queja favorita? Dormí mal, no me alcanzan las horas del día para todo lo que tengo que hacer.
 
8. ¿Qué no soporta de otras personas? La superioridad moral, los que se creen dueños de la verdad y son incapaces de discutir de igual a igual contigo. En especial los que se roban el micrófono, se comportan como si te estuvieran escuchando y por dentro solo piensan en lo equivocada que estás. Esos que solo se escuchan a sí mismos y además, no toleran que pienses distinto.
 
9. ¿Cuál fue su última mentira? Decir que escribir Todos nuestros fuegos me demoró lo que me tenía que demorar. La verdad es que hubiera preferido que fueran menos años de trabajo. La próxima novela me tomará solo dos años. Ya estoy mintiendo otra vez.
 
10. ¿Tiene algún tic o manía? Han ido aumentando con la edad. Solo tomo cierta marca de té, no me gusta la bebida a temperatura ambiente pero tampoco me gusta con hielo, así que debe salir fría del refrigerador. Tampoco me gustan los envases de bebida en la mesa, la sirvo en jarros de vidrio transparente. No soporto vestirme con logos ni nada que me haga parecer afiche publicitario, revisar la basura por si botaron algo que se puede reciclar en el basurero corriente. Uf, que me enoja.
 
11. ¿Qué se ha robado alguna vez? Endulzante del Starbucks.
 
12. ¿Cuál es su mayor vicio?  El chocolate sin azúcar y trabajar.
 
13. ¿Quién fue su mayor influencia? Aparte de mis papás, mi marido hasta la eternidad.
 
14. De niña ¿sufrió o hizo bullying? Ninguna.
 
15. ¿En qué momento de su vida sintió más miedo? Cuando me asaltaron. Regresaba a mi casa después de un taller de lectura, habíamos visto Tú no eres como las otras madres de Angelika Schrobsdorff  Había sido un taller precioso y me empezaron a encerrar dos autos y  pensé : “Esto no me está pasando a mí”. Desgraciadamente así fue, con pistola y me dejaron en la calle. Supe lo que es el horror y también la bondad humana.
 
16. ¿Qué sueño tenía y no ha podido cumplir? Ganar un concurso literario.
 
17. ¿Qué cambiaría de su físico? Me pondría unos centímetros más, pero tampoco me quita el sueño. Ser flaca natural, de esas que no les llama la atención la comida, eso sí que me encantaría.
 
18. ¿Cuándo fue la última vez que lloró? En octubre en el auto, uf que lloré y leyendo Los Miserables de Víctor Hugo hace poco.
 
19. ¿Se ha liberado de alguna creencia? (Algo de lo que estaba convencida y ya no): Que iba a poder dormir bien sin pastillas.
 
20. ¿Qué trabajo o actividad curiosa ha hecho para ganar plata? Trabajar a los doce años vendiendo perfumes.
 
21. ¿Qué deuda le queda por pagar? El crédito hipotecario y juntarme con varias amigas.
 
22. ¿Cuál es la compra más innecesaria que ha realizado? ¡Tantas! ¿Hay espacio? Zapatos que nunca usé, libros que nunca leí y que terminé regalando, cremas que dejé a medio usar, libretitas para escribir.
 
23. ¿Cuál es su estado de ánimo más frecuente por estos días? Ansiosa y feliz. Ansiosa porque estoy viviendo emociones muy distintas a cuando publiqué mi primera novela Respirar bajo el agua y me ha obligado a hablar sobre mí algo que detesto como ahora mismo, respondiendo estas preguntas. Feliz porque después de seis años Todos nuestros fuegos está en librerías y circulando.
 
24. ¿Qué tan seguido ha pensado en la muerte últimamente? Hoy a la hora de almuerzo pensé en mi mamá que falleció hace poco.
 
25.  ¿Qué le proporciona mayor felicidad hoy? Los comentarios de los lectores y sobre todo el que me hizo una amiga y un escritor que admiro mucho, me dejaron impactada.
 
26. Si se hiciera una película sobre su vida, ¿qué actriz/actor le gustaría que la interpretara? Halle Berry.

Mis recomendaciones

  • Un documental: La inspiración más profunda o The Deepest Breath de la directora Laura Mc Gan ( Netflix, 2023) Relata la historia de la apneísta italiana Alessia Zecchini en su intento de batir un récord mundial con la ayuda del buceador de seguridad Stephen Keenan. Imágenes potentes, algo lenta al final pero vale la pena para intentar comprender qué te lleva a un deporte así de extremo. Me recordó la película Azul profundo (1987) de Luc Besson que también cuenta la historia de dos competidores de apnea.
  • Una novela: La uruguaya de Pedro Mairal, un texto que se adentra en la exploración y va más allá del límite. El protagonista cruza el Río de la Plata para realizar una compleja transacción, lo que lo lleva a indagar en su propia alma que entra en una crisis de los cuarenta años. Hay bellas descripciones y reflexiones potentes.
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Mis momentos

  • Estoy agradecida: De la galería Artespacio donde haré el lanzamiento de mi libro, es preciosa.
  • Aprendí: Es muy peligroso bajar más de 100 metros en el mar, puedes perder la conciencia o que te exploten los pulmones. En Dahab, Egipto, está el Agujero azul, la meca de este tipo de buceo.  
  • Fui feliz: Con el comentario que me hizo una amiga querida tras haber leído Todos nuestros fuegos.
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Todos nuestros fuegos

Lee. Escribe. Crea con inteligencia artificial.

Karen

 

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