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#65 Entrevista a Luis Poirot en Espiral (Primera Parte)

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        Hola, hola ¬Ņc√≥mo est√°s? Soy Karen Codner, periodista y escritora, te doy la bienvenida al programa #65 de Espiral, tu podcast de literatura y creatividad. ¬ŅTe gusta la fotograf√≠a? ¬Ņquisieras aprender un poco? Hoy en la entrevista de Espiral tendremos por primera vez a un fot√≥grafo de una trayectoria insuperable: Luis Poirot.  Nadie dir√≠a que tiene ochenta a√Īos, pues sigue trabajando y muy activamente. √Čl es uno de los grandes referentes de la fotograf√≠a en Chile y en el extranjero. Actualmente vive y trabaja en Santiago, realiza talleres de fotograf√≠a, fue agregado Cultural en la Embajada de Chile en B√©lgica, residi√≥ y trabaj√≥ en EEUU, fue actor y director de teatro. Sus fotograf√≠as se encuentran en las colecciones del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio en Chile, la librer√≠a del Congreso de Washington, el Museo Reina Sof√≠a en Espa√Īa. Ojo Luis est√° viajando estos d√≠as a Espa√Īa a una exhibici√≥n, y es la primera vez que lo hace desde que irrumpi√≥ el Covid-19 en nuestro planeta. Ha publicado m√°s de diez libros y hace algunos meses salieron estas dos joyas: ‚ÄúAutorretratos. Conversaciones con Luis Poirot‚ÄĚ de Francisco Mouat por editorial Hueders y ‚ÄúEl paisaje es el rostro. Ciento y tantas escritoras y escritores chilenos‚ÄĚ de editorial LOM ¬°Ambos libros pueden ser tuyos! los estar√© sorteando en mis redes sociales, para que est√©s atento.

       

Ahora te invito a escuchar la primera parte de la entrevista a Luis Poirot. Recuerda, ma√Īana saldr√° la segunda.

Recuento personal

        ¬ŅPuedo hacer un recuento personal de lo intensa que ha estado mi vida en el √ļltimo tiempo? Lo intentar√©. En el episodio anterior, en el que te cont√© por qu√© me gustaba bailar a√ļn segu√≠a de vacaciones ¬°qu√© lejano se ve! Y solo han pasado quince d√≠as. Me encantar√≠a decirte que he bailado, pero no. Hace poco tuve una celebraci√≥n e iba preparada para bailar las ‚Äúoras‚ÄĚ que son rondas t√≠picamente jud√≠as que bailamos en fiestas. Pero no pude. Resulta que estaba muy elegante, con un vestido precioso que no me pon√≠a hace dos a√Īos o m√°s (ya que en Chile hemos estado muy encerrados, inicialmente por toque de queda del Estallido social en octubre del 2019 y luego por el Coronavirus) el vestido qued√≥ guardado en mi cl√≥set. Bueno, la cosa es que me arregl√©, pein√© y maquill√©, me sent√≠a extra√Īa as√≠ de producida, uno pierde la costumbre. Si eres mujer te puede haber pasado y tambi√©n si eres hombre. En el c√≥ctel empec√© con unos mareos y despu√©s me vinieron nauseas. Si bien no fue nada, tuve que sentarme y ser una mera ‚Äúobservadora‚ÄĚ de los bailes.

En otro tema tengo varias novedades y buenas. En el bolet√≠n -lo puedes leer en mi p√°gina web en la secci√≥n blog- el que titul√© ¬ŅPor qu√© debemos leer a los rusos? Les cont√© a mis suscriptores que estaba remodelando la cocina y que mi hija no pudo regresar desde Israel porque le dio Coronavirus. Hoy te digo: la cocina est√° lista y mi hija por fin regres√≥ sana y salva a Chile. ¬ŅQu√© m√°s puedo pedir? Si quieres suscribirte al bolet√≠n y conocer todas estas aventuras te invito a hacerlo en mi p√°gina web www.karencodner.com

La semana pasada comenc√© el taller de lectura de ‚ÄúLos rusos‚ÄĚ. Tengo 11 alumnas y lo que m√°s me gusta es que son diferentes, de todas las edades e intereses. La preparaci√≥n para la primera clase fue muy demandante porque integr√© antecedentes hist√≥ricos sobre la guerra en Rusia y Ucrania. Adem√°s que decidimos modificar las lecturas y eso tambi√©n fue una responsabilidad, estoy muy feliz con este grupo. Si alguna de mis alumnas me est√° escuchando le digo ¬°gracias por sumarte! Sigo con el taller de cuentos con Jaime Collyer y se supon√≠a que iba a leer un cuento en la sesi√≥n anterior, pero tuve que disculparme porque sencillamente no me dio el tiempo para corregir uno antiguo. Pero ma√Īana martes leer√©, es la primera vez en a√Īos que estoy en un taller, y esto no deja de ser un desaf√≠o.

En las vacaciones decid√≠ adem√°s sumarme a un taller de cer√°mica. Contact√© a Catalina Zarhi, en Instagram @catazarhiceramista, que es una de las mejores ceramistas en Chile, y me dijo que har√≠a una sesi√≥n de prueba. La idea era convertirme en alumna del taller los martes en la ma√Īana. Pero como conozco mis limitaciones en relaci√≥n al tiempo, termin√© abortando mi iniciativa, era poco realista. Entre Espiral, mi novela que est√° en las √ļltimas revisiones, el taller de lectura, el taller de escritura que impartir√© en el Centro Cultural El Tranque en mayo, los art√≠culos que empec√© a escribir en suburbano.net, el taller de cuentos y uno de novela que comienza a fin de mes (ser√© alumna), no me alcanza el tiempo, as√≠ de simple. Por otra parte mis hobbies est√°n congelados, hoy por primera vez en varias semanas aliment√© a mi ‚Äúpre fermento‚ÄĚ de masa madre que descansaba en el refrigerador. La huerta est√° en pausa y el yoga, que m√°s que un hobbie es una necesidad, tambi√©n sigue a la espera. Lo que s√≠ estoy haciendo es correr a full, al parecer voy con mi marido a la marat√≥n de Nueva York que es en noviembre. Para m√≠ no es la carrera ideal porque es muy, muy exigente -la he corrido dos veces y me promet√≠ en su momento no volver a hacerla-  pero las otras opciones no me serv√≠an por las fechas.

Ahora te invito a escuchar esta hermosa conversación con Luis Poirot.

KC: Hola Luis ¬ŅC√≥mo est√°s?

LP: Muy bien.

KC: Me alegro.

LP: Con 81 a√Īos, muy bien.

KC: ¬ŅY qu√© te estoy interrumpiendo? ¬Ņqu√© estabas haciendo al minuto conectarte?

LP: Y bueno, estoy siempre trabajando con algo de fotograf√≠a y estaba preparando un poco la charla que voy a hacer la otra semana en Espa√Īa porque tengo una exposici√≥n sobre retrato y voy a dar una charla sobre esto, entonces, estaba seleccionando las fotos que iba a proyectar.

KC: ¬ŅY cu√°nto el tiempo le dedicas a preparar una charla?

LP: Lo que pasa es que voy de a poco, no me pongo un d√≠a. El d√≠a que me pongo ya a terminar, ya han pasado varias cosas, he so√Īado con la charla, me he desvelado a las tres de la ma√Īana, y de repente cuando voy caminando por la calle voy pensando cosas. Entonces, ya al final es unir todos estos trozos dispersos que est√°n esparcidos.

KC: ¬ŅY c√≥mo viajas en tiempos de coronavirus?

LP: Bueno, va a ser complicado, ahora porque es un viaje largo, a Espa√Īa son catorce, diecis√©is horas con mascarilla. De hecho, voy solo, no voy con Fernanda, normalmente viajamos siempre juntos pero esta vez voy solo, y yo creo que va a ser un viaje complicado, no va a ser f√°cil.  Adem√°s, que en los aviones yo me tengo que mover, soy diab√©tico, entonces tengo que caminar, no me puedo quedar quieto mucho tiempo. Pero, por otro lado, me hace ilusi√≥n porque ha sido tal el encierro, ha sido tal el enclaustramiento, ya llevamos m√°s de dos a√Īos en esto, que salir un poco y encontrarme con otras personas, otra realidad, yo creo que me va a hacer muy bien.

 KC: ¬ŅY es tu primer viaje en estos dos a√Īos?

 LP: Es el primer viaje. Y piensa t√ļ que al principio cuando empez√≥ el encierro, nosotros est√°bamos en el campo, en la casa que tiene el padre de Fernanda. Una casa antigua chilena muy bonita, con un terreno grande. Hab√≠amos ido por el fin de semana y llev√°bamos ropa para el fin de semana. Era marzo esto, o sea todav√≠a and√°bamos con short y con manga corta. Y de repente, vino esto del encierro y Fernanda, que es muy atinada, me dijo, qued√©monos ac√°, pensando que era un par de semanas.

Hubo un d√≠a, antes del encierro definitivo, que ella dijo, voy a Santiago a buscar un poco de ropa y algunos libros. Vino a Santiago por el d√≠a, trajo algo de ropa, algunos libros y nos quedamos siete meses, ocho meses en el campo, hicimos clase por Internet, las ni√Īas tambi√©n – tengo dos hijas, una que tiene ahora 15 y otra que tiene 11- hac√≠amos las tareas por computador. Pero nos quedamos siete u ocho meses en el campo. Que claro, era un encierro no tan grave como en Santiago, en un departamento, pero no deja de ser un encierro ¬Ņno? Y luego, he hecho clases no presenciales, hasta ahora hago clase por Internet, en las tardes de siete en adelante. Prepar√© dos libros, alcanc√© a terminarlos y creo que he hecho una sola presentaci√≥n p√ļblica en todo este tiempo, que fue en el Teatro Oriente cuando hicimos la presentaci√≥n del libro Retrato de los escritores¬Ľ. Y le digo a mis amigos, ya estoy haciendo m√©ritos para ser un monje trapense, me queda poco.

KC: ¬ŅQu√© es lo que m√°s echas de menos de la vida previa al coronavirus?

LP: Los abrazos, a m√≠ me gusta abrazar, me gusta hacer cari√Īo, el contacto f√≠sico. Echo de menos ese contacto f√≠sico, aqu√≠ a la casa han venido una o dos personas, no m√°s. Yo creo que esto nos cambi√≥ las costumbres para siempre, f√≠jate. Esto es bastante definitivo. Por otro lado, yo siempre he sido una especie de lobo solitario, soy muy encerrado. A m√≠ me gusta estar en la casa, me gustan mis libros, me gusta mi m√ļsica, me gusta estar encerrado en este espacio, o sea, en ese sentido tampoco ha sido sacrificio. He podido pensar en proyectos, las exposiciones se acabaron, salvo est√° en Espa√Īa ahora, que estos locos espa√Īoles est√°n haciendo las cosas como si no existiera nada, pero en Chile se acabaron las exposiciones, yo antes, por lo menos hac√≠a una exposici√≥n al a√Īo, eso me gustaba mucho porque ten√≠a una relaci√≥n y un contacto con la gente. El oficio de fot√≥grafo es solitario, t√ļ est√°s solo, te paseas solo, entonces la exposici√≥n es el momento, yo voy a las exposiciones y hablo con la gente, no es para que me digan, oiga, maravillosa su fotograf√≠a, sino que me gusta saber qu√© es lo que les pasa a ellos con la fotograf√≠a, para conversar, tener una especie de retorno de eso. Eso lo echo de menos.

KC: A fines del a√Īo pasado, del 2021, se public√≥ el libro ¬ęAutorretratos. Conversaciones con Luis Poirot¬Ľ de Francisco Mouat de editorial Hueders. ¬†Es un tremendo libro porque tuvieron una conversaci√≥n de cuatro a√Īos ¬Ņc√≥mo fue esa experiencia?

LP: Yo creo que fue muy buena. Desde el principio, yo le dije a Pancho mira, yo voy a hablar sin filtro, si hay que podar algo lo veremos después, pero una conversación de este tipo no tiene sentido si yo me estoy censurando al momento de hablar. Entonces yo voy a hablar con la mayor sinceridad y verdad posible, y a lo mejor te voy a contar cosas que no he contado nunca. Y así fue. Y también Pancho me contaba cosas, porque él pasó por un momento también muy doloroso, la muerte de su padre, que fue un momento muy duro para él y suspendimos un tiempo las conversaciones porque él tuvo que vivir su duelo y yo le dije, yo lo entiendo, para mí la muerte del padre fue un duelo que todavía me surge. Fíjate que me acordé de cosas en esta conversación que no me acordaba, surgieron cosas que tenía escondida por ahí en un rinconcito, en un cajón, como dice la canción de Serrat, en un cajón, uno cree que no están y están ahí, y de repente, surgen. Y esa era la habilidad de Mouat, Mouat creó una atmósfera de confianza, de intimidad, no era un entrevistador, los dos estábamos viviendo una experiencia. Y él también, como te digo, me contaba cosas de su vida y eso facilitó el encuentro. Facilitó también que fuera en el tiempo, de repente pasaban semanas que no nos veíamos. Y cuando vi el libro había cosas que ya ni me acordaba que había hablado.

KC: ¬ŅTe arrepentiste de algunas que aparecieron o no?

LP: Un par de cosas que yo le ped√≠, le dije, mira m√°s vale dejarlo fuera porque son confidencias familiares que no le interesan a nadie, que no tienen que ver con mi trabajo, que no influyen en mi trabajo y que son un desahogo que yo tuve contigo en alg√ļn momento, pero que no tienen mayor importancia, que van a te√Īir quiz√°s el libro de una cosa que no tiene inter√©s entonces, mejor olvid√©mosla, dej√©moslo afuera. Algunas, √©l no estaba muy de acuerdo, quer√≠a incluirlas, pero, en fin. Fue respetuoso absolutamente en mis deseos.

KC: ¬ŅY a qu√© edad comenzaste esta, m√°s que entrevista, te dir√≠a esta conversaci√≥n √≠ntima con Francisco Mouat?

LP: Bueno, si era hace cuatro o cinco a√Īos atr√°s, a los sesenta y cinco, sesenta y seis. Y era divertido porque yo le dec√≠a, oye, tenemos que darnos prisa porque a esta edad yo no s√© cu√°ndo te ataca al Alzheimer, a lo mejor t√ļ vas a tocar el timbre, vas a llegar un d√≠a y yo te voy a mirar y te voy a decir, ¬Ņy usted qui√©n es?, ya no me voy acordar de nada. Entonces tenemos que apurarnos mientras, mientras tengo memoria. Afortunadamente todav√≠a tengo memoria Y le digo a Fernanda, p√©game una patadita cuando empiece a decir m√°s tonter√≠as de las habituales, para ponerme en alerta que ya lleg√≥ la vejez de ese tipo. Tengo buena memoria, pero para lo que me interesa. No me acuerdo nunca de los n√ļmeros de tel√©fono.

KC: ¬ŅNi siquiera antes?

LP: Nunca, ni de los veinte a√Īos. En esa √©poca cuando exist√≠a la gu√≠a tel√©fono, yo iba a un tel√©fono p√ļblico y ten√≠a que llamar a mi casa y ten√≠a que buscar mi n√ļmero en la gu√≠a tel√©fono el n√ļmero de tel√©fono de mi madre para poder llamarla.

KC: Ah, a ese nivel.

LP: Nunca, jamás. Las claves del teléfono, del banco las tengo que tener una anotadas en un papel porque nunca me acuerdo de eso. Pero lo que tiene que ver con lo que me interesa, con las clases, con mi oficio, los fotógrafos, fechas, datos, nombres, de eso me acuerdo absolutamente. Y yo puedo dar una charla de una hora y media, dos horas sin llevar un solo apunte, visitar cosas absolutamente de memoria, eso absolutamente no me falla.

KC: Luis, hablaste al comienzo de esta conversaci√≥n de ser padre. Eres un padre ya adulto, tercera edad, de ni√Īitas j√≥venes. Eres un cierto padre tambi√©n de la fotograf√≠a chilena. Eres padre de otro hijoy tuviste un padre tambi√©n bastante peculiar al comienzo de tu vida ¬Ņc√≥mo fue ese v√≠nculo?

LP: Bueno, fue una relaci√≥n curiosa porque fue un padre distante. Yo nac√≠ en diciembre de 1940, el 13 de diciembre, soy sagitario, y en febrero del 41′, dos meses despu√©s de que yo hab√≠a nacido, mi padre parti√≥ como voluntario en un barco desde Valpara√≠so a unirse en Londres a lo que eran los ‚Äúfranceses libres del General de Gaulle‚ÄĚ, los que peleaban contra los alemanes cuando Francia ya se hab√≠a rendido. Entonces, yo no conoc√≠ padre en la primera infancia, mi madre tuvo que empezar a trabajar para alimentar a mi hermana mayor- que ten√≠a cinco a√Īos m√°s que yo- y a m√≠. Entonces, estaba la pobre todo el d√≠a en una oficina haciendo un trabajo infame, no ten√≠a ninguna calificaci√≥n, trabajaba muchas horas. Y yo qued√© con mi abuela paterna que me cr√≠o, ella fue padre y madre para m√≠. Era de una ternura conmigo infinita, era de una complicidad que me acompa√Ī√≥ hasta que ella muri√≥. Fue confidente m√≠a toda la vida. Ten√≠amos el idioma secreto, nosotros habl√°bamos en franc√©s para que no nos entendieran los otros nietos que no hablaban tanto franc√©s. √Čramos muy c√≥mplices. Entonces, un d√≠a, a los cinco a√Īos, me dicen, vamos a ir a Cerrillos a esperar a tu padre. Yo dec√≠a qu√© era un padre, yo me recordaba unos pedacitos chicos de papel, que era una foto de un se√Īor al lado de un tanque o al lado de las pir√°mides, y mi madre me dec√≠a este es tu pap√°, pero yo no sab√≠a que lo que era un pap√°. Yo no iba al colegio, estaba todo el d√≠a en mi casa, no ten√≠a amigos. Todo el d√≠a era la relaci√≥n con esta abuela, mi hermano llegaba en la tarde, era muy mayor para m√≠. Yo pens√© que a esa edad como que uno escog√≠a un padre, como que te llevaban a una jugueter√≠a a escoger un pap√°, me tocaba escoger un padre. Y me llevan a Cerrillos, aterriza un avi√≥n de dos motores, baja una fila de unos doce, quince personajes, yo cre√≠a que ten√≠a que escoger uno. Y en brazos de mi madre, dije – es el recuerdo m√°s antiguo que tengo- ese, ese.

KC: Bastante l√ļcido el recuerdo.

LP: Y escog√≠ uno que no era, por supuesto, y de repente me tom√≥ en brazos otro se√Īor y yo dije, pero este se√Īor qu√© quiere, por qu√© me toma en brazos, yo quiero ese otro. Me cost√≥ entender y hacer esa uni√≥n entre ese pedacito de papel que era una fotograf√≠a, una fotito chica, y ese se√Īor de carne y hueso que me dec√≠an que era mi padre. Yo creo que el trat√≥ de ser padre, no sab√≠a. Porque tampoco tuvo padre, √©l hab√≠a nacido en 1912 y dos a√Īos despu√©s, en 1914, su padre – que hab√≠a nacido en Francia y que era un ingeniero que estaba trabajando en Chile haciendo el puerto de Talcahuano – tuvo que irse a la Primera Guerra Mundial y no volvi√≥. Entonces √©l qued√≥ a los dos a√Īos sin padre.

KC: O sea, él también siguió un poco el modelo paterno.

LP: Absolutamente. Yo era muy distinto de personalidad y de carácter a mi padre. Mi padre era muy alegre, muy amigo de sus amigos, muy bueno para la fiesta, era bailarín.. Yo siempre era muy apagado, más bien forme, introvertido, callado, tímido. Entonces, no logramos nunca establecer una unión. Yo veía que él trataba, pero no nos encontrábamos.

KC: ¬ŅY eso te da pena hoy o lo tienes tan asumido que ya?

LP: No, lo tengo muy asumido. F√≠jate que √©l trat√≥ de vivir con mi hijo Andr√©s, cuando est√°bamos en Barcelona, que era un ni√Īo chico, √©l viv√≠a en Francia, nos iba a ver a veces y √©l viv√≠a con mi hijo, yo creo, la relaci√≥n que trat√≥ de tener conmigo y que fracas√≥. √Čl tambi√©n pens√≥ que yo no ten√≠a destino porque me vio en el peor momento de mi vida, un exilado reci√©n llegado. Entonces, √©l no cre√≠a yo iba a hacer libros, no cre√≠a todos estos proyectos que yo iba hacer, √©l me ve√≠a un exilado, tratando de sobrevivir y tratando de hacer un trabajo. Me vio en el peor momento de mi vida y yo trataba de decirle, no padre, si yo hice otras cosas en Chile antes de salir exilado, ten√≠a otra vida y eso se cort√≥, pero ahora voy a reiniciarla. Yo creo que eso no lo crey√≥ nunca, no lo vio nunca. Cuando muri√≥, yo estaba en Barcelona, yo ten√≠a una hermana que muri√≥, que viv√≠a cerca de √©l.

KC: ¬ŅEran tres hermanos?

LP: S√≠, √©ramos tres hermanos hombres y esta hermana que era de otro matrimonio que tuvo mi padre, a m√≠ no me gusta decirle ni hermanastra ni media hermana, era hermana para m√≠. Yo la quise mucho y yo s√© que ella me quiso mucho tambi√©n. Esta hermana me manda un telegrama, era la √©poca de los telegramas, estamos hablando del a√Īo 82′, entonces me dice ‚Äúel pap√° muri√≥‚ÄĚ – yo sab√≠a que estaba enfermo de c√°ncer, que en cualquier momento eso se iba a producir, no era una sorpresa ‚Äď‚Äút√ļ eres el hijo mayor que est√° cerca, la tradici√≥n es que t√ļ est√©s en el funeral, tienes que venir‚ÄĚ. Era un d√≠a s√°bado, le dije, mira, los bancos est√°n cerrados, no puedo comprar un pasaje, bueno, el lunes voy.

KC: ¬ŅPero t√ļ estabas exiliado en ese minuto en Barcelona? ¬ŅO estabas viviendo como por cuenta propia ya?

LP: No, hab√≠a sido un exilio voluntario. Hab√≠a vivido primero dos a√Īos en Francia y despu√©s ya estaba en Barcelona. Me llevaron al hospital y me mostraron algo que no deber√≠an haberme mostrado, yo quer√≠a tener un recuerdo de un hombre alto, fuerte, y abrieron una c√°mara frigor√≠fica y me mostraron el cad√°ver de un viejito, yo no quer√≠a tener ese recuerdo. Despu√©s fue el funeral, el mejor homenaje que le hizo Francia no fue porque fue un veterano de guerra, sino que cerr√≥ el bar que estaba frente a la oficina donde √©l iba todos los d√≠as a tomarse un traguito y que era el cliente habitual. El due√Īo del bar y los clientes habituales fueron al funeral. Ese fue el mejor homenaje.

KC: Luis, una cosa que se me acaba de ocurrir, no s√© si lo has pensado, Jorge Luis Borges tuvo problemas a la vista, estoy nombrando algunos, Beethoven a la audici√≥n, y t√ļ eres un hombre que tiene una relaci√≥n intensa con sus ojos, de partida tuviste una alergia muy fuerte cuando eras ni√Īo, que te imped√≠a ver la luz.

LP:  Y que me dejaba encerrado en una pieza oscura con mi abuela.

KC: Literalmente en una pieza oscura.

LP: Literalmente en una pieza oscura. Yo estaba ah√≠ horas solo, mientras mi abuela ordenaba la casa, despu√©s ella iba y se sentaba al lado m√≠o y me contaba historias en franc√©s o cantaba, y me acompa√Īaba hasta que yo lentamente a las dos, tres de la tarde me pon√≠a unas compresas de algod√≥n con t√© para despegarme una verdadera costra que ten√≠a en los ojos.

KC: ¬ŅQu√© edad ten√≠as Luis?

LP: Bueno, desde los cuatro a√Īos, cinco a√Īos.

KC: ¬ŅPero eso se detuvo en alg√ļn minuto o te acompa√Ī√≥ a lo largo de tu vida?

LP: Termin√≥ como a los doces, trece a√Īos, era siempre en la primavera. Yo creo que tambi√©n por eso en la oscuridad empec√© a imaginar muchas cosas, imaginaba, me contaba historias y fui creando un mundo en que yo me pod√≠a alimentar solo, y la presencia de mi abuela. Bueno, para terminar con lo de mi padre, vino el funeral, muy protocolar en un pueblo cerca de Par√≠s, el ata√ļd en tierra y el se√Īor de las pompas f√ļnebres como maestro de ceremonia, me pasa la pala y me dice ‚Äúusted es el hijo mayor, usted lo entierra primero‚ÄĚ. Y yo tuve que pescar la pala, la piedra, la tierra que cayeron sobre el ata√ļd y despu√©s a todos los que fuimos al funeral.  Encuentro que era hermoso porque realmente fuimos a enterrarlo. Y yo me fui de ah√≠, y en ese momento entend√≠ lo importante que hab√≠a sido ese hombre en mi vida, que hab√≠a vivido pocos a√Īos, hab√≠an sido mucho m√°s presente mi madre y mi abuela, pero √©l me dej√≥ una cosa que en ese momento me di cuenta. √Čl se uni√≥ en 1941 a una causa que √©l cre√≠a que era la justa, pero en ese momento eran los que perd√≠an, Inglaterra estaba a punto de rendirse con los alemanes, Francia se hab√≠a rendido, esa era una guerra que ten√≠an perdida. Y √©l se fue unir con ese grupo porque era lo que √©l cre√≠a que ten√≠an una raz√≥n √©tica. Y a m√≠ me dej√≥ eso, y creo que fue mucho m√°s importante eso a que me corrigiera las notas o que me tomara la mano o que me hiciera a√Īu√Ī√ļ. Eso fue algo que me ha marcado hasta el d√≠a de hoy, uno tiene que estar donde uno cree que es la raz√≥n y no la conveniencia.

KC: ¬ŅCu√°les han sido esos momentos para ti, despu√©s de haberte dado cuenta de este mensaje tan potente? ¬Ņlo has podido aplicar?

LP: Han sido varios momentos en mi vida, varios momentos en que he tenido que tomar opciones. En la vida de repente t√ļ vas por un camino y llegas a un cruce y tienes que tomar para all√° o para all√°, y es en ese momento, han sido esas distintas opciones que me ha ayudado, desde cosas personales y dolorosas, la decisi√≥n de divorciarme y separarme de mi primera esposa, no es f√°cil, eran 35 a√Īos de matrimonio pero lleg√≥ un momento que t√ļ dices, es un per√≠odo de mi vida que se termin√≥, tengo que afrontarlo y tengo que tomar una decisi√≥n, no es f√°cil, es m√°s f√°cil seguir y convivir como amigos, como compa√Īeros, y llegar en una costumbre adormecedora. Porque el final de una relaci√≥n, de un matrimonio tan largo es una ruptura que no es gratuita. Eso crea da√Īos en los dos y en el entorno. Pero, sin embargo, yo sent√≠ que era una decisi√≥n que ten√≠a que tomar.

KC: En ese sentido, las separaciones siempre son traum√°ticas, pero ¬Ņt√ļ crees que lograste visualizar lo que iba a ser el quiebre? ¬Ņlograste anteponerte al dolor y al quiebre?

LP: S√≠, yo eso m√°s o menos lo hab√≠a visto con mis padres. Hab√≠a visto la partida definitiva de mi padre cuando se fue a Francia, cuando yo ten√≠a 17 a√Īos se separaron, mi padre se fue a Francia, mi madre quedo aqu√≠ con nosotros sola. Fue un per√≠odo muy duro, muy doloroso, entonces yo sab√≠a eso. Pero tambi√©n despu√©s entend√≠ a mi padre, no lo juzgu√©, yo entend√≠ que √©l hab√≠a tomado una decisi√≥n, que √©l hab√≠a buscado su felicidad, y claro, nosotros √©ramos el precio que hab√≠a que pagar, pero bueno, era su vida tambi√©n. Al principio le hice un reproche, pero despu√©s ya no le hice nunca m√°s y entend√≠ que en ese segundo matrimonio mi padre fue feliz, y con esa mujer, Elena, que estuvo con √©l hasta el final, √©l tuvo una relaci√≥n que no habr√≠a podido tener con mi madre. Partir de Chile tambi√©n fue una decisi√≥n, yo dije, no puedo vivir en una dictadura, no soporto vivir en una dictadura, el no quedarme en Francia, me ofrecieron cosas muy atractivas cuando ya me iba a ir de Francia a Barcelona, ya hab√≠a vivido dos a√Īos, pero yo dije no, este es un per√≠odo que est√° terminado. Yo no soy un fot√≥grafo franc√©s, voy a explorar otra cosa, si me quedo aqu√≠ voy a hacer un pastiche, voy a hacer una mezcla de fot√≥grafo franc√©s que no es verdad, aunque me llame Poirot, no es verdad.

KC: ¬ŅY cu√°l es tu segundo apellido?

LP: De la torre, mi madre tenía unos nombres maravillosos, se llamaba Aurora Olivia de la Torre Velázquez.

KC: ¡Qué lindo! me encantan, rimbombantes, con personalidad.

LP: Y tenía una hermana mayor profesora que se llamaba Flora de la Torre, imagínate.

KC: Flora de la Torre, imagínate visualmente.

LP: Claro. Y una vez le pregunt√© a mi madre ¬Ņy cu√°ndo llegaron ustedes de Espa√Īa? no, me dijo si no ven√≠amos de Espa√Īa. Mi abuelo, me dijo, ven√≠an arrancando de Argentina, de no me acuerdo qu√© dictadura. O sea, que esto tambi√©n est√° en la familia. Entonces el de la Torre ven√≠a de Argentina, no ven√≠an directamente de Espa√Īa. Entraron por el norte, mi abuelo trabaj√≥ en una mina, yo lo alcanc√© a conocer, el padre de mi madre, don Adolfo que seg√ļn dec√≠an se parec√≠a a m√≠ en los ojos achinados, en que era callado como yo, √©ramos herm√©ticos, √©l me quer√≠a mucho porque nos pod√≠amos pasar horas sentados los dos cada uno leyendo algo y sin hablar media palabra. A √©l le gustaba eso, se parec√≠a a m√≠.

KC: Hoy en día nos podemos quedar horas sin hablar media palabra, pero pegados no a un libro, a un teléfono.

LP: Sí. Entonces, bueno, han sido varios los momentos. El decidir operarme, que era una operación del ojo complicada. Bueno, algunas decisiones equivocadas también he tomado por supuesto, no siempre uno hace lo que debe ser. Nunca he buscado escalar en posiciones de poder, no he querido ser jurado, evito ser jurado de concursos de fotografía, cualquier cosa de esas que signifique un poder. O tener poder dentro de las estructuras culturales que también es una tentación de muchas personas, yo no, yo soy un fotógrafo que hago mi trabajo y punto, no estoy ejerciendo poder, ni juicio sobre nadie.

KC: Luis ¬Ņqu√© son los ojos?

LP: Bueno, ¬Ņqu√© es la visi√≥n? ¬Ņqu√© es la luz?

KC: ¬ŅO la oscuridad, un cuarto oscuro?

LP: Y eso que t√ļ dices me persigue hasta hoy d√≠a. T√ļ ves que me lagrimea un ojo porque no tengo lagrimal. Este lagrimal me lo sacaron, esta parte de mi cara est√° rellena con silicona, esta parte de la nariz es titanio. No me hicieron m√°s guapo de mala persona que son no m√°s porque podr√≠an haber aprovechado de hacer una arregladita ¬Ņno.? Hicieron lo que hicieron, milagrosa operaci√≥n. A veces me cuesta ver, en la c√°mara de repente me cuesta mirar. Por qu√© yo he hecho lo que t√ļ me preguntabas antes, por qu√© he hecho de lo m√°s d√©bil de mi cuerpo, mi oficio, no lo s√©.

KC: ¬ŅEn serio despu√©s de tantos a√Īos, de toda una vida vivida, no lo sabes, lidiando tan fuertemente con la vista?

LP: No lo s√©. Esos largos periodos en una pieza oscura que te obliga a una mirada interior ¬Ņpor qu√© hago de lo m√°s d√©bil m√≠o? F√≠jate que el c√°ncer en el lagrimal fue producido por la emanaci√≥n de los qu√≠micos fotogr√°ficos del laboratorio.

KC: ¬°No te puedo creer!

LP: El revelador, la hidroquinona, el qu√≠mico que t√ļ disuelves, es un polvito que t√ļ disuelves y se usa en l√≠quido en esta cubeta donde metes la hoja de papel, hay peque√Īos √°tomos de ese polvo que quedan en suspensi√≥n en el aire, durante a√Īos al trabajar inclinado sobre la cubeta para ver aparecer la imagen, yo aspiraba eso, me envenenaba con eso. Eso tardaron mucho tiempo, la Kodak y la Ilford en poner una advertencia a los paquetitos, a decir que cuidado que esto puede producir c√°ncer. Eso lo sacaron hace muy poco, hace diez a√Īos, antes no dec√≠a nada. Entonces yo no deber√≠a trabajar en el laboratorio, yo deber√≠a trabajar solo en fotograf√≠a digital.

KC: Pero no lo haces, tengo entendido ¬Ņno?

LP: No lo hago.

KC: ¬ŅNo sacas nunca fotos con el tel√©fono?

LP: Sí, de vez en cuando sí, como todos, son herramientas. Pero claro, yo tomo precauciones, trabajo menos horas, bueno, también soy viejo y me canso, trabajo menos horas en el laboratorio, me pongo una mascarilla, me pongo anteojo, no me inclinó sobre la cubeta, tomó distancias y trabajo en el laboratorio cuando es exactamente necesario.

KC: ¬ŅEste c√°ncer ha sido com√ļn entre los fot√≥grafos profesionales?

LP: Yo no s√© si a otros les ha pasado, el m√©dico que me oper√≥ en Miami, que era especialista en c√°ncer en la cabeza, me dijo que √©l hab√≠a tenido dos casos, un pintor y yo, que eran por emanaciones. Bueno, lo que pasa es que yo tambi√©n hab√≠a tenido laboratorios de lugares muy precarios, a veces adentro de un cl√≥set de un armario sin ventilaci√≥n, en muy malas condiciones, se junt√≥ adem√°s mi historial con la vista tambi√©n. ¬ŅPor qu√© a una persona le da c√°ncer y por qu√© a otra no? ¬Ņpor qu√© un fumador empedernido puede tener c√°ncer a los veinte a√Īos, y otro que fuma toda la vida se muere porque lo atropellaron y no por el c√°ncer? entonces, tambi√©n hay esos elementos, no se sabe muy bien. Pero yo hoy d√≠a tomo precauciones y hago estrictamente las ampliaciones que yo quiero cuando preparo una exposici√≥n, si la estoy preparando y esas son fotos originales m√≠as y es primera vez que ampli√≥ ese negativo, esa foto la tengo que hacer yo. Despu√©s, si es una foto para la prensa o si es una foto para un libro, aqu√≠ te cuento una confidencia, me las hace Fernanda, porque Fernanda trabaja muy bien en laboratorio, no solo muy bien, excelente, ella trabaja mejor en laboratorio que yo, es m√°s exigente en laboratorio que yo. Entonces ella sabe c√≥mo me gusta a m√≠ la foto y ella ha visto c√≥mo esa primera copia la hice yo, ella r√©plica eso para que yo pase menos horas en el laboratorio, ella me cuida en eso.

KC: ¬ŅCu√°ntas veces te has enamorado?

LP: Varias, pero importantes que me hayan marcado tres o cuatro.

KC: Pero hablas mucho de Fernanda.

LP: S√≠, es que es muy importante y no es una frase decir que ella me salv√≥ la vida. Ella se une conmigo cuando yo estoy convaleciendo una operaci√≥n de infarto y soy un viejito que no se puede ni ba√Īar solo, ni poner los zapatos, ni nada, y que tambi√©n empieza decir ya est√° bueno ya, ya no quiero ir m√°s a un hospital, ya no quiero que me claven m√°s cuchillos ¬Ņpara qu√©? si ya a lo mejor la vida era hasta aqu√≠, para qu√© voy a seguir, para qu√© peleo, para qu√© sigo luchando. Ese es el momento peligroso.

KC: Dejas de ser guerrero.

LP: Claro, cuando t√ļ te das por vencido, y ella me impulsa a vivir. Me impulsa a vivir primero por ese amor que ella me transmite, la belleza de ella, que quiero seguir viendo esta mujer tan bella, no quiero perd√©rmela y me obliga a caminar cuando no quiero caminar y tengo que hacer ejercicio, hasta hoy d√≠a, ella me obliga a caminar, porque yo soy p√©simo para los ejercicios. Y me obliga a fotografiar porque sabe que es lo que a m√≠ me da alegr√≠a. Y despu√©s, cuando nos enfrentamos casi muy seguido a la segunda operaci√≥n, a lo del ojo, es la que est√° al lado m√≠o. Y son per√≠odos largos despu√©s de la operaci√≥n, yo tuve un mes y tanto de radiaci√≥n todos los d√≠as que es duro porque te deja muy d√©bil, mareado. Mira yo entraba a las ocho y media a la sala de radiaci√≥n, y era como una pel√≠cula de terror, te pon√≠an en una camilla met√°lica en una bata, dos piezas de plomo en los ojos, me amarraban en la camilla, me pon√≠an un timbre en la mano por si me daba ataque de p√°nico, un aparato para respirar. Me dejaban solo ah√≠ ven√≠a la m√°quina que hac√≠a la descarga. No duele, pero acumulativamente te sientes d√©bil y sales un poco mareado. Entonces, me esperaba en la antesala del hospital Fernanda, vestida con tac√≥n con mini, una s√ļper mujer y maquillada preciosa, me pasaba la mano por encima del hombro y me dec√≠a ‚Äúya mijito, vamos a tomar desayuno‚ÄĚ y me llevaba a tomar desayuno y a pasar el resto del d√≠a olvidando ese per√≠odo.

KC: ¬ŅC√≥mo se conocieron?

LP: Fue alumna m√≠a en alg√ļn momento.

KC: Es la historia cl√°sica entonces.

LP: Pero cuando empezamos ya no era alumna mía, ya cada uno tenía vidas separadas. Fue en un momento que yo daba por terminada esa etapa de mi vida, yo no estaba por ser don Juan ni conquistar a nadie, yo dije esta etapa se terminó, ahora el trabajo, hacer fotos, y todo ese tipo de cosas, ya había vivido eso.

KC: ¬ŅCu√°ntos a√Īos llevan juntos, Luis?

LP: M√°s de veinte.

KC: Y hablando de esto, del taller de fotograf√≠a ¬Ņempezaste ya con tus talleres de fotograf√≠a, presencial o no?

LP: No, presenciales no. Estamos todav√≠a por zoom, por Internet. Tengo cuatro vacunas. Vamos a ver este a√Īo c√≥mo se desarrolla, c√≥mo se va dando la cosa y a lo mejor voy a empezar lentamente a hacer algunos presenciales.

KC: ¬ŅY c√≥mo se ense√Īa la fotograf√≠a no presencial? porque igual es esto mismo, la manipulaci√≥n, hay todo un proceso.

LP: Son talleres que son distintos, porque no es tanto aprender a manejar una cámara porque las personas que vienen a estos talleres, incluso muchos, sacan fotos con el teléfono.

KC: ¬ŅY eso c√≥mo te lo tomas t√ļ?

LP: No, bien, pero sé que lo importante en la fotografía es aprender a ver. Fotógrafo es aquel que mira de una manera especial.

KC: O el que elige, dijiste t√ļ – yo tengo por aqu√≠ anotado- un encuadre, una selecci√≥n sobre un gran espacio.

LP : Selecciona un espacio y selecciona un momento. Mira hay fotos que yo he tomado pero que est√°n en mi cabeza, que no est√°n en un negativo o en un papel porque no ten√≠a c√°mara, pero la foto la hice, la tom√©, la tengo aqu√≠, no la puedo compartir contigo, te la puedo contar, pero la foto la hice. Entonces ¬Ņqu√© es lo que compartimos con los alumnos? aprendemos a mirar, a ver, qu√© es lo que han visto ellos. Y vemos libros de fot√≥grafos, hablamos de fotograf√≠a, miramos los libros. Yo les proyecto las im√°genes y les ense√Īo a ver. Leo textos de fot√≥grafos, los mejores textos de fotograf√≠a no los han escrito los soci√≥logos, ni los fil√≥sofos, los han escrito los fot√≥grafos, entonces compartimos eso. Hablamos de cine, de literatura, de pol√≠tica, del amor, de todo, porque est√° todo relacionado con fotograf√≠a.

KC: ¬ŅY haces una preselecci√≥n de los alumnos o simplemente yo puedo tocar la puerta y decir me gusta?

LP: No, él que quiera y que crea que este es el espacio que es para él y que yo soy el interlocutor que está buscando. Primero, tengo a veces una conversación y les explico, mira esto se va a tratar de esto, yo no te voy a dar recetas ni fórmulas milagrosas.

Cierre

        ¬ŅQu√© fue lo que m√°s te gust√≥?  A m√≠ el amor que siente por la fotograf√≠a y por su mujer Fernanda. Mientras convers√°bamos record√© que en el 2013 fui a la exposici√≥n que hizo sobre ella. En esa √©poca sab√≠a que Poirot era un tremendo fot√≥grafo y quer√≠a conocer su trabajo.

¬ŅTe gusta la fotograf√≠a? ¬Ņte gustar√≠a aprender? Cu√©ntame. Me puedes escribir a mi correo karen@karencodner.com o dejarme un comentario directamente en la transcripci√≥n en mi p√°gina web.

        Lee. Escribe. Crea.
        Chaoooo.