Boletín #45 Arte, lluvia y burbujas


Querid@ amig@:

¡Llovió! Aquí en Santiago de Chile llovió el miércoles y el viernes. Te lo comento porque realmente me da felicidad ver la lluvia en mi ciudad, que se limpie todo. Esta sensación de felicidad fue un tema que abordé en el último boletín y en el podcast Espiral en el último capítulo. ¿Qué nos hace felices? ¿Qué te hace feliz? 

Descubrí hace poco a un artista japonés que acaba de morir y me gustó mucho su propuesta. Yoshi Wada se dedicó a las instalaciones musicales, era un artista de la música y los conceptos, vivió en la ciudad de Nueva York y San Francisco. Tienes varios discos de música desde 1981 al 2018. Él jugaba con la música y las imágenes, que tienen un aire muy contemporáneo y van en la línea de la búsqueda de sensaciones profundas. Se inspiró en los tonos musicales que ocupan los monjes en los monasterios, le gustaban las instalaciones artísticas, como lo podrás ver en este vídeo, que juega, a mi gusto, con el concepto de origami. Pero su sello es ocupar la computación y lo electrónico para provocar un espacio cercano a la meditación. Uno de sus sellos es la “pipe horn” o “cuerno de pipa” que la rescata de los Alpes, pero enfocado en la música electrónica. 

Leí en la revista on lineJstor Daily ,donde publican artículos académicos, periodísticos, históricos, culturales, sobre arte y más algo que capturó mi atención. Esta nota, es sobre historia de arte y habla sobre “Por qué nos fascinan las burbujas”, aquí te dejo una serie de obras y pinturas que han retratado esta atracción https://daily.jstor.org/the-soap-bubble-trope/)

En la nota de JStor, Angelica Frey, hace un recorrido histórico de las burbujas, comenta que más allá de que sean objetos que alimentan nuestro natural proclive a los elementos brillantes y redondos, son un tema recurrente, un “tropo” o metáfora para hablar en la historia de la filosofía, arte, literatura, y ciencia. En el siglo XIX muchos estudiosos podían pasa horas observándolas. Por ejemplo, Francis Bacon, el célebre filósofo, político y escritor inglés, padre del empirismo filosófico y científico, en 1951 dijo: “el mundo es una burbuja”. 

¿Hubo una época de oro para las burbujas? De acuerdo a los expertos definitivamente sí, y esta fue a fines del siglo XVII. En 1672 el científico inglés Robert Hookehablo dijo de ellas ante la Royal Society , la sociedad científica más antigua del Reino Unido y una de las más antiguas de Europa: “Creamos una masa de burbujas al soplar un tubo de vidrio que contenía una solución con jabón. Ya al comienzo del experimento uno fácilmente podía ver que cada una era transparente y de un solo color: blanca pero después que la capa se iba haciendo más delgada aparecían los otros colores del arco iris”. Y a comienzos del siglo siguiente nada menos que Sir Richard Newton describió la superficie de las burbujas con mucho detalle. Te comparto esta hermosa pintura de la artista rusa Julia Abramoshvili sobre burbujas.

Los colores de ellas eran sujeto de observación para construir teorías al respecto. Es común encontrarse en las plazas en Europa con artistas que juegan con las burbujas. Recuerdo uno que me fascinó hace un par de años en Roma, mira esta linda foto de esa visita y bueno, no puede faltar un vídeo, este es de Lisboa, Portugal, donde este hombre capta todas las miradas de chicos y grandes. Sin dudas hay algo de hipnótico y misterioso en las burbujas, ¿no lo crees? ¿por qué las dejamos de ver cuando crecemos? 

Acá te dejo otra foto de Karel Dujardin , pintor y grabador del barroco holandés especializado en paisajes de 1600. Y otra de Charles Amédée Philippe Van Loo, un pintor francés de retratos y alegorías de 1700, ambos están en la nota de Jstor Daily sobre burbujas. 

Hoy te quiero recomendar un libro: “Hamnet” de Maggie O´Farrell. Lo terminé de leer hace una semana y creo que será “mi libro del 2021” aunque aún nos quedan seis meses para otras maravillas. La historia se centra en la familia del escritor William Shakespeare, su esposa y sus hijos. Aquí O´Farrell se da el gusto de ficcionar y unir cabos sin miedo. Porque existe muy poca información sobre la vida de Shakespeare, se sabe que se casó con Anne Hathaway quien era seis años mayor que él y al parecer, estaba embarazada de tres meses. En “Hamnet” la señora se llama Agnes y tiene una sensibilidad especial, casi es una profetisa que lee el futuro de los otros, a momentos también una curandera con un nexo vital, casi sagrado, con la tierra. Tienen tres hijos y son los mellizos de once años los que se infectan con la peste negra, uno de los mellizos, el hombre morirá, Hamnet y sobrevivirá Judith y la primogénita, Susana. 

¿Cómo determina la obra de Shakespeare el fallecimiento de su hijo? ¿Es casualidad que una de sus obras cumbres de se llame “Hamlet”? Lo que me encantó es que aquí no importan los hechos reales, sino la construcción de los personajes y cómo una escritora se atreve a armar un mundo específico muy bien detallado en el que intenta abarcar las relaciones personales del escritor y el mundo que lo rodea. Creo que más adelante seguiré pensando, hablando, reflexionando e investigando sobre este libro. Es el cuarto libro que leo de Maggie O´Farrell y uno de los que más me gustó. 

Estoy agradecida: Ya lo dije pero lo vuelvo a decir: la lluvia. Quiero más, “que venga, que venga, nada la detenga”. 

Algo que aprendí: Si ves que puede llegar un oso, para protegerte debes abrazar un árbol. Por algún motivo no se acercarán si te ven en esta posición (todavía me acuerdo un video que se viralizó el año pasado en que un oso ingresó a una tienda por conveniencia y empezó a comer lo que encontraba al paso). 

Lee. Escribe. Crea.

Karen.  


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