Oda a mi reloj despertador 2025 #214
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Queridos odistas,
No soy bendecida. Son muy pocas las ocasiones en que me despierto antes de que suene mi alarma. Por eso, en mi velador, está mi reloj despertador. Al abrir los ojos hago un tremendo esfuerzo; no soy de las que corren a tomar una taza de café ni tampoco, a esa hora, muy comunicativa. Me gusta el silencio. Un despertar paulatino y, sobre todo, quedarme unos minutos en la cama literalmente mirando el infinito.
Soy de esos seres humanos extraños que sigue utilizando el reloj despertador, que tanta tristeza trae por algunos segundos, pero que igual agradecemos que exista. Muchos no me comprenden, como si yo viviera en la era cavernícola. Me explican por qué es una pésima idea utilizarlo: no lo puedes programar para que suene varias veces, o el sonido es muy bajo, no se puede personalizar el tono, necesito dormir con el teléfono a mi lado por si…
La última vez que dormí con el teléfono celular en mi pieza fue hace tres años cuando mi mamá estaba muy mal. Si mis hijos salen hasta tarde lo dejo en el clóset con sonido. ¿Es muy loco?
Esta Oda surgió porque se me quedó mi reloj despertador en Santiago (estoy en Israel). Ya me compré uno. A veces creo que le tengo tanto cariño porque me recuerda el tiempo en que vivíamos distinto. Sólo de una cosa estoy segura: funciona.
Y pensar que alguna vez solo existían las campanas
En la Edad Media las campanas de las iglesias eran las que despertaban a la población. Luego, en el siglo XVII, surgieron los primeros artefactos mecánicos que eran imprecisos y muy caros. Durante la Revolución Industrial existía la figura de knocker-ups: personas que iban golpeando ventanas para despertar a los obreros. Tuvo que llegar el siglo XX para la masificación del reloj despertador y que se hiciera muy necesario, pero luego, con la irrupción del teléfono celular, quedó en un segundo plano.
Existen algunos muy originales
Han inventado algunos bien curiosos como el que rueda por el suelo, hay uno sísmico que se pone abajo del colchón o el que sólo se apaga si resuelves un puzle o una operación matemática.
En fin, el mío es una simple caja rectangular. Cuando investigué para esta Oda, me llamó la atención el que huye y solo puedes silenciarlo si lo atrapas. Me imagino que, si lo tuviera en mis manos, lo desconectaría y volvería a dormir. Porque lo mejor de poner la alarma antes de lo necesario es descansar un poquito más, lo que siempre es un peligro: esos diez minutos se pueden convertir en una hora. Todavía no supero el trauma de cuando era más joven y me costaba levantarme al alba. Para revertirlo han sido años de esfuerzo para revertirlo. Si debo estar lista muy temprano, me pongo nerviosa de que no pueda abrir mis ojos a la hora correcta.
NO SOY LA ÚNICA
Soy una ex noctámbula y muchos escritores han hablado sobre lo difíciles que son sus mañanas. A Kafka no le gustaban las primeras horas del día y Freud vivió consumido porque para él despertar siempre era una intrusión. Mucho más deprimente es lo que dijo Cesare Pavese:
“Despertar es recordar que hay que seguir”.
Es imposible que exista un despertador que nos guste, pero esto también me hace preguntarme por qué nos cuesta tanto comenzar el día con energía y estoy segura de que eso se debe a que nos dormimos tarde, abusamos de la conexión, llenos de incentivos visuales y auditivos. Carecemos de espacios de paz, soledad. Por eso me encanta leer en la noche: cobijada en las sábanas, sólo con mi luz de lectura (que se me quedó en Tel Aviv y merece otra Oda). Siento que vuelvo al útero y el reloj despertador me conecta con el inicio de la vida y con la necesidad de abrir los ojos para comenzar a vivir.
¿Ocupas reloj despertador?
Mis momentos:
- Estoy agradecida: Celebrando Shabat en el Muro de los lamentos.
- Algo que aprendí: El knafe es un postre de origen árabe. Es una masa tipo fideo, rellenos de queso suave y cremoso, horneado y luego bañado en un jarabe dulce (almíbar) aromatizado y decorado con pistachos triturados.
- Fui feliz: Corriendo por el borde costero con mi hermana.
¿Escuchaste el resumen del año de Espiral?
También lo puedes ver en mi canal YouTube.
Lee. Escribe. Crea con reloj despertador.

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