Boletín #42 El debate por el lenguaje inclusivo


Querido amig@:

¿Por qué estás recibiendo el boletín hoy miércoles y no el lunes? Súper sencillo, el lunes y martes fue Shavuot, una fiesta judía y por esta celebración no puedo conectarme a ningún dispositivo digital. ¿Qué celebramos los judíos en esta fiesta? La entrega de la Torá hace miles, miles de años. Esta es una celebración en la que es costumbre ingerir comida láctea. ¿Por qué? Porque lo lácteo, de acuerdo al judaísmo, se vincula con lo más puro. Algunas comidas típicas son los beigalej, una masa con forma de letra S rellena con ricota. También los crepalej, muy similares a los dumpling chinos, pero que van rellenos con ricota. ¿Dulce? Sigo sin comer azúcar, pero el cheesecake es un clásico. 

Hace una semana conversé para el podcast Espiral con José Vidal, coreógrafo chileno con una trayectoria impactante y que hoy está de visita en Hamburgo, Alemania. Intenté comprender cómo es su proceso creativo, lo que busca al crear una pieza de danza. José tiene un sello muy marcado en que lo colectivo, juega un rol fundamental para transmitir la sensación de unidad. 

Te recomiendo —si quieres aprender y escuchar buenas clases— suscribirte al boletín de “Talleres de bolsillo” donde mes a mes ofrecen charlas con expertos en las áreas más diversas como literatura, teatro, fotografía y arte entre otras. La semana pasada asistí al taller de lectura que dictó la periodista argentina Leila Guerriero. 

Hoy haré dos recomendaciones de lectura y ninguna es de ficción. Ambas de una calidad y prosa impactante.

La primera es de Irene Vallejo, una escritora española que ha revolucionado el mercado editorial con un libro que jamás nadie sospechó que se convertiría en súper ventas: “El infinito en un junco”. ¿Cómo un libro así de profundo y bien documentado se convierte en súper ventas? Vallejo llenó un vacío sobre un tema que pocas veces ha sido abordado de manera cercana: el inicio del libro como artefacto. En sus 400 páginas nos guía por el pueblo de los fenicios, griegos y romanos. Todo esto con una prosa increíblemente amena y en la que ella misma reflexiona sobre cómo los libros y la lectura la han impactado y cómo ve el futuro en este sentido. Vallejo tiene una columna semanal en el diario El País que también vale la pena leer.

La segunda recomendación es “Cuaderno de faros” de la escritura mexicana Jazmina Barrera (que es la esposa del escritor chileno Alejandro Zambra que entrevisté en el capítulo 30). Ella hizo una colección de faros, estas torres se convierten en el símbolo de una profunda introspección en donde se mezcla la historia y la experiencia personal. No es una novela, es más cercano a una bitácora personal, rica en descripciones al mejor estilo de Virginia Woolf, que escribió el libro “Al faro” en 1927, y Rebeca Solnit. Este libro, publicado en Chile por editorial Montacerdos, es una joyita por su simpleza y en su tema y sin duda descubrimos el mundo interior de su autora.

Todas, todos, tod*s, todes…

Un tema que me inquieta es el lenguaje inclusivo. En Chile, a nivel oficial por ejemplo o en universidades, se ha hecho mandatorio ocupar “todos y todas”, es decir, el sustantivo debe ir explícitamente en los dos géneros, masculino y femenino. Algunos optan por una denominación más general y asexuada, es decir, “es”, por ejemplo, todes.

En Francia se está desarrollando un debate entre puristas y los revolucionarios, por decirlo de alguna manera. Así publicó en el diario El País un artículo este tema. En ciertas gobernaciones y empresas privadas reemplazaron la denominación femenina/masculina por un punto mediano. “En vez de decir los “parisiens et parisiennes” (parisinos y parisinas), el Ayuntamiento de París escribe “parisen•ne•s (algo así como parisino•a•s —el castellano dispone de una fórmula más extendida y cómoda— ‘parisinos/as’)”. explica en el artículo de El País.

Si bien muchos franceses aceptan esta tendencia, en el gobierno de Emmanuel Macron hay varios que le están haciendo frente. Uno es el Ministro de educación, Michel Blanquer, uno de los principales detractores, diciendo que es una aberración para la lengua francesa y que se debe respetar la gramática. Agrega que la comunicación se hace imposible para personas con discapacidades o trastornos del aprendizaje. Es decir, la escritura inclusiva se convertiría en excluyente.

El escritor y novelista francés Alain Borer está enojadísimo y publico Speak white! Pourquoi renoncer au bonheur de parler français?, es decir, “¡Habla blanco! ¿por qué renunciar a la felicidad de hablar francés?”. 

Estoy agradecida:

de que por fin volví a hacer deporte, retomé el yoga y ya estoy caminando media hora. 

Algo que aprendí:

en Japón las mujeres siguen siendo las únicas a cargo de las tareas domésticas y de cuidar a los niños. Los hombres invierten 4 minutos y medio en labores domésticas. ¿Cómo estaremos en Chile? ¿Qué opinas? 

Lee. Escribe. Crea.

Chaoooo.

Karen. 

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