Paulina Flores y Qué verguenza

Hoy presento la segunda parte del especial sobre lecturas con Paulina Flores para comprender lo que hemos vivido en Chile. En el podcast de la semana pasada me referí al libro de cuentos de Marcelo Simonetti, El disco de Newton.

Paulina Flores y su libro de cuentos Qué vergüenza nos da una mirada con voces jóvenes. Paulina Flores publicó este libro en el 2015 con Hueders y fue reeditado 4 veces  por éxito de ventas y en mayo del 2018 se lanzó la segunda edición. La autora nació en Chile en 1988 y estudió literatura en la Universidad de Chile. Es la primera latinoamericana en ser traducida al idioma mandarín.

Tal como lo dijo el suplemento cultural Babelia de el diario, El País Paulina Flores es una “escritora para quedarse”. Y finaliza el artículo con “No insistamos, Qué vergüenza no es literatura joven, sino literatura a secas, tan vieja y tan viva como la tradición que ha elegido continuar: Chéjov, McCullers, Munro…”

Y Babelia lo eligió como uno de los mejores libros del 2016.

La familia se presenta como el núcleo de la esperanza y la desesperanza. Se muestran a mujeres vulnerables, que se sacan la mugre por la familia y el sustento económico. Pocos hombres son dignos de imitar y los vínculos son desastrosos. La madre es la matriarca, el padre el eterno candidato a algo más.

 Sobre Paulina Flores

¿Habían escuchado de Paulina Flores? Con el cuento Qué verguenza ganó en el  2014 el Premio Roberto Bolaño en la categoría cuentos. Luego en el 2016 obtuvo el Premio Municipal de Literatura por el libro completo, además del reconocimiento del Círculo de críticos de Arte. Muchas veces los que se dedican a la crítica de libros les  encanta decir “es una promesa”. Bien, Paulina Flores con sus 31 años no es una promesa, es una gran escritora.

Aquí la podemos escuchar y ver en una entrevista que realizó en Ojo en Tinta

Lo que vas a encontrar en Qué verguenza

Qué vergüenza contiene 9 cuentos en 157 páginas. Al leerlos uno se queda con esa sensación de incomodidad que solo los grandes escritores son capaces alcanzar. Se retratan episodios de la vida infantil, juvenil y adultos jóvenes con  elegancia. No hay grandes escenas de sexo ni garabatos, pero Flores es capaz de transmitir los desgarros e infortunios. En cada uno de ellos hay personajes y tramas potentes. Nos habla de un Chile muy distinto al acomodado. La misma autora creció y estudio en Conchalí. En su mayoría son relatos que transcurren durante o después de la crisis económica del 2008 en la que muchos perdieron sus fuentes de trabajo.

Al igual que en Marcelo Simonetti con El disco de Newton, hay una sensibilidad hacia temas que habían sido invisibilizados en el mundo de las elites y de la política: la pobreza, la falta de oportunidades, las familias quebradas, los militares, las deudas, la educación. Todo con finura y descripciones que te transportan a esas realidades que muchos de nosotros ignoramos.

Es pura intimidad. Es meternos en sus problemas, en sus mentes, en los hogares y también en los sueños. En las relaciones complejas que sostienen con sus pares, sobre todo, con los padres.

Qué vergüenza

En el primer cuento Qué vergüenza vemos a un padre desempleado y sus dos hijas. Formalmente se lee como la búsqueda de trabajo del progenitor. El padre esta obligado a deambular por la ciudad en búsqueda de un trabajo digno. Se retrata la complejidad en la familia, entre las hermanas.  Además se muestra esa ilusión infantil en la que se sueña con una solución mágica para acabar con los problemas complejos.

Teresa

El segundo relato, quizás el más íntimo y cerrado, es Teresa. Aquí nos muestra una joven Claudia que vive mintiendo. Ella acaba de salir del Café Literario de Parque Bustamante y por un motivo u otro, conoce a un Bruno. Todo en este cuento es críptico, lleno de dudas e incertidumbres. La relación entre los dos, la relación de la mujer con la niña que vive con el hombre, el vínculo entre ambos y el desarrollo de la relación sexual.

Un elemento que llama la atención es la niña que ve televisión, la bicicleta como medio de transporte, el departamento casi vacío, pero una habitación bien amueblada.  “Los niños no mienten, pero a quienes se les cree es a los adultos”. Es un episodio del cuento que aparentemente no tiene gran relación con lo que sucede, pero el lector descubrirá lo esencial de esta frase.

Nada es gratuito en la pluma de Paulina Flores. Nos deja con una sensación de precariedad en la infancia y de como los niños están en constante peligro de ser abusados o manipulados.

Olvidar a Fredy

Aquí vemos a una joven en crisis. 

Paulina Flores intercala dos voces: la íntima en formato de diario de vida y la del narrador. El del narrador en tercera es casi una cámara, muy descriptiva. Y el diario de vida  nos lleva al mundo más íntimo.

¿De qué se trata? De una joven que sufre por amor, pero también con tendencias suicidas. De la relación con la madre que hace lo imposible por sacarla del desastre que es su vida. De una vida sencilla, de trabajo, en un departamento seguramente en el centro de Santiago. Pero cada detalle va  agregando una buena dosis de tensión y de agilidad. Así la ausencia del padre y de cómo lo masculino es una amenaza. Otra vez aparece la televisión como elemento definitorio en la vida de las personas.

Talcahuano es el tercer cuento y sobre este hablaré con detención un poco más abajo. Hay un cuento que para mi gusto es uno de los mejores. Casi una antesala a la crisis social actual.

Tía Nana

Una  narración hermosa. De esas que muchos lectores se pueden sentir identificados. Una mujer joven recuerda su infancia a comienzos de los 90 cuando arrendaban una casa por Recoleta. La madre era “una mujer muy inteligente y ambiciosa….creía que podía deshacerse de sus orígenes de manera rápida y fácil, automática, como quien sacude la tierra de la ropa tras una caída”. La narradora recuerda su vínculo con Nana y tangencialmente nos muestra el quiebre con su madre. Es el día del entierro de Nana y han pasado cinco años desde que habló con su progenitora.

Algo escribió Paulina Flores en twitter sobre ella que me dieron ganas de saber más….

Espíritu Americano

Es sobre el trabajo odioso, sobre soportar jornadas largas y abusivas. Pero sobre todo, es sobre el engaño y la mentira. La decepción. “”No se trata de que uno sea ingenuo, lo que haces engañarte. Engañarte tan bien, tan bien que terminas por olvidarlo”.

Laika

¿Quién recuerda la perra Laika? Yo, sobre todo por la canción de Mecano. Aquí es  aparece como fuente de sabiduría de un chico adolescente y cómo envuelve a Josefa. Transcurre en playa.  Es un cuento aparentemente inocente. Muestra dos polos: deseo y abuso.

Los últimos dos cuentos son excelentes, pero sobre todo, sobre todo Últimas vacaciones. De verdad, buenísimo.

Últimas vacaciones

Es la historia de un chico que vive la población Parinacota en Quilicura. Él no tiene un domicilio fijo, transita entre el hogar de su abuela y de su madre. Allí, donde su madre, es un ambiente caótico, pero al parecer se siente amado a pesar de todo. La vivienda social es precaria. Casi nunca hay agua, han robado y se pasa hambre. Donde la abuela en cambio hay un orden y mujer de trabajo “toda la vida trabajó como feriante y de vieja vino a convertirse en evangélica”. 

La vida del protagonista se ve completamente alterada cuando la tía Verónica, hermana de la madre, junto a sus dos hijas lo invitan de vacaciones al norte. Van a un camping porque así pueden estar más días. La voz infantil adolescente del chico nos adentra en cómo paulatina y elegantemente se va conociendo un mundo más prospero y culto.

Esta es la historia de la identidad, del conocimiento, de decidir cómo quiere vivir. Es también la historia de la vergüenza entre hermanas. La próspera y la que se quedó en la pobreza. Son los mundos antagonistas que no se pueden compatibilizar. ¿Quién ”ganara”? El de la pobreza, el narcotráfico, la madre o bien, lo que representa la tía Verónica. El Nico aprende a leer, a bañarse, a tener un horario. Conoce la vergüenza y cómo esconderla. En fin, es un cuento de iniciación en que el personaje se va desnudando hacia su propia realidad y el futuro.

 Afortunada de mí

Casi una novelle, narra la historia de amistad, de tensión entre la dueña de casa y la que la atiende, de hombres que traicionan. Es el relato más largo de Qué Vergüenza y se lee haciendo un guiño a la tensión social pero a la vez,  a lo más dulce que desean las niñas de 10 años: encontrar una buena amiga.

Talcahuano (si lo quieres leer en inglés, así apareción en Electric Lit)

En este relato se conjugan elementos casi proféticos. En casi páginas conocemos  la pobreza, un ex miembro de la Armada, el desempleo, la juventud desgarrada, los mapuches, el alcoholismo, la falta de oportunidades. Esa es la ambientación. Transcurre específicamente en la población Doña Julia y narra las aventuras de un grupo de adolescentes en el verano de 1997. Está narrado en primera persona por el más nerd y culto de la banda. Tiene apenas 14 años.

Los jóvenes descubren la pasión por la música y Pancho idea un plan para robar los instrumentos musicales de la iglesia y así armar una banda.  En Es parte de una banda que quiere robar a la iglesia sus instrumentos musicales. Para ello se van a entrenar como ninjas. Paralelamente la autora Paulina Flores es capaz de introducirnos en los problemas familiares de la joven. Así el relato va creciendo. Hay dos ambientes: el externo y el interno que van entrelazados. Todo fluye hasta que al final el desenlace sucede algo con el padre (no les quiero dar spoilers). Es un minuto quizás y la percepción de la percepción del joven se ve modificada.

 Give up education as a bad mistake, lee en la calle el joven.

 “Cuando uno vive experiencias fuertes se tienen la ilusión de comprender muchas cosas” nos dice el chico. “Yo creí entender cómo funcionaba la vida… No iba a vagabundear como mi padre ni a preguntarme, temeroso, qué sería de mí. Iba a resistir, a olfatear las amenas en el viento y a construirme una vida propia”.

En ese momento, casi al final, él se refiere a sus sueños, a lo que quiere lograr en el futuro. A su reinvención y escapar de la pobreza.

La última frase del cuento dice mucho más de lo que está escrito

“Recoleta y Quilicura, sin saber nunca lo qué significaban los nombres de todos esos lugares. ”

Si les cuento más estaría dando demasiada información. Pero es un cuento redondo, de esos que realmente aportan. No solo porque nos permiten adentrarnos en la pobreza y falta de oportunidades, sino porque aquí se conjugan elementos literarios magistrales. Los cambios de tiempo pasado a presente  para narrar la noche que iban a robar, luego el pasado,

El género corto o “short story” como le dicen los norteamericanos es una literatura que aborda mucho más eficiente y más precisa las temáticas contemporáneas. Por la propia naturaleza de la novela se tiende a diluir el golpe de gracia, la metamorfosis que presentan los personajes. Otro aspecto que me encanta de los cuentos es que hay minutos en que cuesta concentrarse. En ese sentido se nos hace más fácil leer un cuento de 10 páginas que una novela de 200. Por último responden a necesidades que son inmediatas y muchas veces dan cuenta de realidades que los escritores no somos capaces de dar a conocer en un relato largo. Hay grandes cuentistas.

Un sueño personal es lograr escribir un libro de cuentos alguna vez. Tengo varios solo que ninguno me gusta lo suficiente. Podría ser que después de La celadora de los recuerdos, mi segunda novela que espero publicar el 2020, por fin me enfoque en un libro de cuentos.

Les recomiendo esta reseña de en la Revista Lecturas realizada por Cristobal Riego

Tanto en Simonetti y Flores hay otro elemento súper importante en el arte del relato: no tener compasión con los protagonistas y la trama.

En el próximo capítulo de Celular: un llamado a la creatividad vamos a tener a una gran escritora, María José Navia ¿la conoces? ¿La has leído? Además que es muy activa en redes sociales es una escritora que aporta mucho no solo desde su literatura sino en su crítica y lecturas. De hecho ya verán. Pero si se quieren preparar ¡ESCUCHEN! ESTOS CUENTOS NARRADOS. SON INCREÍBLES

Los invito a descubrir estos escritores chilenos.  ¿Los has leído ya?

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