#24 Hablando de creatividad con Ángela Poblete de Fábula

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Hola, hola ¿cómo estás? Hoy es el capítulo 24 del podcast “Celular, un llamado a la creatividad” y estoy grabando el viernes 14 de agosto del 2020. ¿Has escuchado hablar de las series La Jauría? ¿El Presidente? ¿Todavía no te suena? ¿O las películas Gloria y Una mujer fantástica? Hoy tengo el honor de conversar con la Directora Ejecutiva de la Productora Fábula, Ángela Poblete y que sin duda es una de las piezas claves del éxito de Fábula, que nos ha dejado a varios con la boca bien abierta. Esta conversación la tuvimos hace un par de semanas, cuando todavía seguíamos encerrados en todo Santiago y ella estaba en la pieza de unos de sus hijos que había convertido en oficina.

Recuento personal

Una de las cosas lindas de trabajar en literatura y en el mundo vinculado a la creatividad es ver qué le estás aportando a otros para llevar una vida más significativa. Eso me ha sucedido en el último tiempo y me he propuesto (ojo, es difícil) dejar de hacer varias cosas que solía realizar, pronunciar más la palabra “no” y aceptarme un poquito más con mis aciertos y falencias. Anoche boté mi primer pan, o sea, no alcanzó a convertirse en pan porque me equivoqué en las proporciones, le puse mucha levadura y a los pocos minutos el aroma era tan insoportable que lo tiré al tacho de la basura. Claro que me costó, pero de la misma manera que me dedico a eliminar párrafos completos de mis escritos, tengo que hacer lo mismo con el pan. Hace pocos días escuché un Podcast de Sara Reah Werner, creadora y productora ejecutiva, quien hablaba de cómo uno define el éxito. Me quedé pensando sobre qué es ser exitosa. Lo increíble es que la pregunta sigue resonando en mí y aún no la logro responder. Hablo del éxito en el camino de la creatividad, de comunicar en un Podcast, de escribir una nueva novela.

¿Es exitoso que me escuchen cientos de personas, miles? ¿Que compren mi próximo libro? ¿O es simplemente hacer lo que a uno le gusta y perseverar en el camino lleno de piedras y baches? Para mí es importante en esto del éxito no volverse adicta y diferenciar las áreas y etapas en las que uno se encuentra. Y nadie te puede imponer la meta. Otro aspecto que me tiene “ocupada en mi cabeza” es el tiempo que le dedico a redes sociales. En las últimas semanas he ido disminuyendo sustancialmente mi conexión a las tres súper redes: Twitter, Instagram y Facebook. A veces paso horas sin mirar mi teléfono y he sido capaz de desconectarme en las tardes para escribir. Volviendo a la idea del éxito, creo que esto se da por ejemplo cuando te escriben comentarios lindos como el que me dejó Nathalia a propósito del Podcast sobre cómo ordenar tu biblioteca: “Es difícil organizarla, más teniendo niños que constantemente van a sacar cosas en ella. Encontré muy buena la opción por colores para apreciar la estética, aunque lo más seguro es que lo haré por alfabeto”. Otra auditora, Eliana Pinto, me escribió a partir del Podcast sobre cómo incentivar a que los adolescentes lean más:

“Son ideas fantásticas sobre cómo incentivar la lectura en los jóvenes e incluso  para uno”. Les cuento que los dos concursos que hemos realizado para regalar libros han sido un “exitazo”. Nuestro último sorteo fue el libro “La pequeña Frida” de Anthony Browne de la editorial Fondo de Cultura Económica a raíz del día del niño, donde participaron más de 500 concursantes. Felicito mucho a la ganadora Catalina Puga, me encantó que viva en el Sur de Chile, en Panguipulli. ¿Me mandas una foto Catalina cuando recibas el libro? Ahora te invito a escuchar esta hermosa entrevista a una mujer que sirve de inspiración.

Entrevista a Ángela Poblete, directora ejecutiva de productora Fábula

KC: Hola Ángela.

AP: Hola Karen, que gusto conocerte ¡por fin!

KC: Mucho gusto. ¿Qué te estoy interrumpiendo? ¿Qué estabas haciendo cuando nos pusimos a conversar, antes era por teléfono y hoy es por Zoom, digamos, pero ¿Qué te estaba interrumpiendo?

AP: ¡Ay qué buena la pregunta! Ya, antes de hablar contigo justo estaba en una reunión de producción con todo el equipo de Fábula, repasando proyecto por proyecto cuál es el estado de las producciones, y cuando termine de hablar contigo voy a entrar en una reunión con un abogado para pedirle que nos ayude a articular una propuesta para una banda musical sobre la cual queremos hacer una serie biográfica. Imáginate, súper variado.

KC: O sea, pero tengo una pregunta más interesante, más importante. ¿A qué hora te despertaste hoy día y qué tomaste de desayuno?

AP: Ay, que pena, a las cinco, tengo una guagua que nació hace poquito, hace un año entonces. Ya a las cinco, ahí dormité un poco, a las seis me desperté, leí las noticias, a las siete estaba en la ducha, a las siete y media sentada en el escritorio trabajando, ese es más o menos mi horario. Y desayuno no tomé porque estoy haciendo el ayuno intermitente, entonces recién ahora a las once, justo antes de hablar contigo, me hice una palta y un huevo que es lo que puedo comer a esta hora.

KC: Que difícil.

AP:  Y me aguanté. Sí, y de ahí sigo sin azúcar, sin carbohidratos, porque hay que salir a la vida, entonces igual tengo que bajar lo que subí estos cuatro meses de encierro (se ríe)

KC: ¿Y no te duele la cabeza con el ayuno intermitente?

AP: No, me encanta, me da mucha energía. 

KC: Te da energía

AP: Pero me ha costado, o sea, a ver, es difícil porque además son muchas horas, partir el día a las siete, entre las siete y la hora de almuerzo transcurren demasiadas  horas. Y lo otro que es muy loco, es estar todo el día sentada frente a un computador y una pantalla, esa cuestión yo no la había vivido nunca. Y mi trabajo es más en equipo, entonces ir de una reunión a la otra, ir a mirar un often, un armado de una serie, salir al patio a leer un guión, entrar en una conversación, ir a un rodaje, en cambio, acá es todo el día sentada frente a un computador, es súper difícil. 

KC: Ángela, hablemos ahora de lo difícil o trata de hacer memoria o conectarte, porque como te dije, yo aquí voy a empezar por tu lado más profesional, pero la idea es que conozcamos a esta Ángela un poco más privada dentro del ámbito profesional. Entonces quiero saber cómo fue el camino entre la televisión, que es Chilevisión y Televisión Nacional en su momento, y Fábula. ¿Qué pasó entremedio? ¿Cómo llegamos ahí?

AP: Yo la verdad empecé mi carrera y trabajé quince años en la televisión como «tradicional», la televisión abierta, antes de venirme a trabajar a la producción independiente, y claro son dos maneras de trabajo, o sea, de partida son dos posiciones distintas. En la televisión yo trabajaba siempre en el área de programación y desarrollo de contenido con lo cual siempre fui el «cliente» de la producción independiente, de alguna manera. Luego cuando me paso a este otro lado, paso a ser la sobreviviente. La que tiene que inventar los proyectos y convencer a otros de que sus contenidos y sus propuestas son interesantes y que pueden tener vuelo, y que hay que financiarlas, y que tienen que existir. Entonces, son posiciones dentro de la industria que son distintas. Yo igual diría, siempre que me preguntan por esto las personas como que me tratan de llevar por el camino de la televisión abierta es súper mala, y la producción independiente es buena y entretenida, y es una dinámica un poco evidente, y se produce también, a partir de todas las temáticas que estamos discutiendo hoy día en la sociedad también, que es como los poderosos versus los pequeños. Pero yo te diría que tuve el privilegio de tener súper buenos equipos de trabajo en televisión abierta y de hacer también, proyectos muy interesantes, que yo creo que fueron siendo, en sus épocas, un aporte al debate, a la discusión, en fin. Los proyectos con los que yo me despedí, por ejemplo, en TVN antes de venirme a Fábula, que se estrenaron incluso cuando yo ya estaba trabajando en la productora, a mí me llenan de orgullo, uno de ellos se llamaba ¿Qué comes? me acuerdo, que lo desarrollamos con la Carola Fuentes a partir de la necesidad que sentíamos, que existía en esa época, de educar en torno a la alimentación saludable por las altas tasas de obesidad infantil que había en ese minuto, y lo trabajamos con la productora de la Carola Fuentes y después salió al aire, y fue hermoso. He tenido el privilegio de hacer cosas bonitas e interesantes desde los dos lugares.

KC: Pero la pregunta va más allá de lo bonito y lo feo ¿Cómo pasas de, justamente, ser el cliente a ser el sobreviviente? ¿Cómo vives tú esa transición?

AP: Bueno, con miedo en un principio porque, efectivamente, siempre trabajé como en puestos que yo considero como «relevantes» o de toma de desiciones pero bajo el amparo de organizaciones grandes, independiente que hubiera tenido posiciones de liderazgo, igual estaba dentro de una estructura grande ¿verdad? Grande y poderosa también, entonces, al pasar a Fábula, claro, el temor de: «toma esto». Siempre me acuerdo el día que Juan de Dios me dijo: «Ya, te invito a esto» y fue como: «Uff, que miedo» porque voy llegar a un proyecto desde cero, donde es una hoja en blanco, era una hoja blanco, un canal tiene una tradición, Fábula no había hecho televisión antes, había hecho Prófugos, la serie de HBO, pero no tenía un área de televisión, entonces era crear un área desde cero, imprimirle un sello personal y luego hacer que esa área fuera sustentable, y que tuviera una proyección en el tiempo. 

KC: ¿Cuánto?

AP: Y eso en un comienzo me dio miedo, sabes que, la verdad.

KC: Miedo es una palabra súper potente, y se agradece ¿Cuánto años tenías tú? Si podemos saber, porque te ves súper joven.

AP: No, no soy tan joven, tengo cuarenta años. Pero a ver fue hace seis años atrás, o sea que tenía treinta y cuatro años, había nacido mi primer hijo recién, estaba saliendo del post-natal cuando me vine a Fábula. Mi primer hijo recién muy guagua. Pero sabes que, no me costó nada tomar la decisión, sentía que lo necesitaba, que necesitaba cambiar mi posición en la industria, correr más riesgos. Era como una necesidad también llevar mi carrera profesional, desafiarme a mí misma y llevar mi carrera profesional hacia un lugar inesperado, salir de ese calorcito, de esa zona de confort que son los canales de televisión. Y luego se dio, en un principio, muy con la idea de trabajar para la televisión abierta, entonces seguía siendo «una zona de confort» porque yo más o menos entendía cómo trabajaba la industria, más o menos entendía los interlocutores y que querían. Y después, cuando el mundo cambió y empezaron aparecer las plataformas, surgió también la idea de crecer y de apuntar hacia allá, que es lo que estamos haciendo hoy día con los proyectos, me imagino que después vamos a hablar de eso, con La Jauría, con El Presidente y los proyectos de ficción más destinados a plataformas y públicos panregionales o globales.

KC: Y el miedo ¿Cuándo se te empezó a pasar? o ¿Cuándo ha vuelto a resurgir?

AP: Yo siempre tengo un poco miedo, y encuentro que está bueno igual no creerse el cuento, como tener la humildad de saber que las cosas pueden o no pueden resultar. Miedo es como una palabra fea, pero yo no lo tengo tanto… yo le tengo respeto y un poco de cariño también. Siento que el miedo ayuda a sobrevivir, es un motor de sobrevivencia. Siempre un poco de incertidumbre que las cosas no resulten, convivo con ese bichito pero le tengo cariño ya, a mis propios miedos, a estas alturas. Puede ser que estoy más vieja.

KC: Como una filosofía oriental, la filosofía judía, es necesario el miedo, para poder…

AP: ¿Sí?

KC: Sí claro. Sin miedo, sin la incertidumbre, el dolor, cómo avanzar, y enfrentarse.

AP: A mí me moviliza, eso es lo que me pasa, me moviliza la situación de incertidumbre, de sobrevivencia, me hace buscar, ser inquieta.

KC: Se nota, se nota. 

AP: Me asusta la gente que da como todo por sentado, eso sentiría más incomodo. 

KC: Sí. Es una incomodidad cómoda, como se diría. Es como estar sentada cómodamente pero no tanto, porque si te pones demasiado en tu comodidad, no te vas a mover.

AP: No, yo creo que también tiene que ver con el rol de la mujer en el mundo laboral también ¿no? Uno igual es bien consciente de los obstáculos que representa ser mujer en determinadas posiciones, entonces, eso también hace que estés todo el tiempo en un estado de alerta, como mirando el entorno, como una suerte de zorro, no sé.

KC: Más adelante vamos hablar del rol de la mujer, pero antes de eso porque yo soy inculta en esto, super inculta siendo que soy periodista pero no es mi área, yo aquí digo: ¿Cómo funciona una productora a este nivel que es Fábula, porque estuve investigando y podríamos decir que Fábula hacen series, hemos visto El PresidenteLa Jauría ahora, publicidad que estuve viendo que hacían, hacen cine y producciones, es decir, ¿qué es producción? para el que no me está entiendo aquí, el auditor o la auditora, me imagino y tú después me corriges, viene alguien de afuera necesita tener un set en el desierto, en San Pedro de Atacama, y ustedes son las hormiguitas que le tienen todo preparado ¿sí o no?

AP: Sí, tal cual. 

KC: Entonces, tengo muchas preguntas sobre esto, para que nos expliques, para lo que no sabemos ¿Cuántos proyectos se pueden trabajar al mismo tiempo? ¿Y qué vínculos o sinergias Fábula tiene con México y Los Ángeles? Porque esto es, como que yo lo veo un monstruo y te veo a ti personita, que obviamente hay un equipo, pero a ver dispara. 

AP: Voy a partir por la cantidad de proyectos, también soy profesora, académica de la Universidad Católica y ahora estoy haciendo unas clases en la Universidad del Desarrollo, yo siempre le digo a los alumnos que para poder meter un gol, hay que disparar treinta, y desde ese punto de vista, yo te diría que lo más, o una zona donde se encuentra como el corazón de Fábula o de mi área, es en el mundo de lo creativo, entonces ahí yo trabajo con un equipo muy bonito que está compuesto por Julio Rojas, que lo encabeza, que es un guionista muy prestigioso y muy destacado, y un periodista – investigador que se llama Daniel Castell y ellos son el Área Creativa del Área de Televisión de Fábula y lo que hacemos es que recibimos ideas de otros y creamos nuestras propias ideas. Y en eso hemos tenido también la suerte de contar con la confianza del técnico, y entonces desarrollamos proyectos en base a materias y a temas que a nosotros nos movilizan y nos interesan, y por otro lado también, tenemos la capacidad de acoger temas que movilizan a otros. Y lo que tratamos de desarrollar es cierta intuición respecto a cuáles son las temáticas que van a estar en sintonía también con la sociedad en determinados momentos, o cuáles son las temáticas que pueden ser más transversales, que permitan conectar con personas de otros países o de otros lugares del mundo. Entonces, los procesos creativos son muy bonitos porque son desde el embrión de un proyecto, puede ser un tema, una noticia, una experiencia personal de alguien y yo te diría que las fuentes de las que bebemos son bien inagotables, y es muy lindo ver su proceso de crecimiento, especialmente, cuando ya dejan de ser de uno y empiezan a ser de las personas. La gente se apropia, bueno con todos los productos culturales ocurre lo mismo, llega un momento en que uno entrega esos hijos, y ya luego, las personas lo apropian, lo interpretan de distintas maneras y lo hacen suyo. Entonces el proceso es muy bonito. Y cuántos proyectos manejamos, veinte, en distintas etapas de desarrollo, veinte – veinticinco, entre documentales, series, series-documentales, en distintas etapas de desarrollo y con distintos equipos. Ojalá lo más diversos posible. 

KC: ¿Y cuál es el vínculo con México y Los Ángeles al final? Porque no hay tanta información ahí en el website que estuve leyendo.

AP: No, no. Lo que pasa es que en Los Ángeles sí, efectivamente, tenemos una oficina, que funciona y funciona súper bien, y tiene sus propios proyectos en inglés, en fin, y congeniamos, nos reunimos, nos entregamos proyectos recíprocamente, somos oficinas hermanas, digamos. Y México justo íbamos abrir la oficina ahora, y llegó la pandemia, y entonces tuvimos que postergar el proyecto, pero ya tenemos un primer contenido para estrenar en México. Deberíamos consolidar el proyecto de tener oficina allá, el 2021.

KC: O sea, ¿Y cómo les ha afectado el COVID-19 a ustedes? Que es un trabajo que se hace filmando en la calle, digamos. 

AP: Nosotros no somos distintos a un restaurante, en ese sentido, o sea, nuestro servicio digamos, requiere que estemos en la calle y que reunamos una gran cantidad de personas, porque no es lo mismo que publicidad que de repente tú puedes hacer un comercial con dos o tres personas, en un lugar chiquitito, hacer una serie implica grabar, cuatro, cinco meses con un tremendo despliegue, con cincuenta personas en un set. Y por lo tanto, lo primero fue que tuvimos que mover los rodajes, especialmente, el de la segunda temporada de La Jauría que estaba programado justo en el periodo de pandemia, hacia el último tercio del año. Y el resto te diría yo, que lo que hemos intentado hacer, ha tenido una cosa muy buena, que es que la gente está muy disponible, y entonces la conversación permanente y el feedback permanente con quienes son hoy día nuestros clientes; HBO, Apple, Netflix, Amazon en fin Pantalla, es bien directo y recurrente, se ha transformado como en una suerte de hábito, entonces estamos bien retroalimentados. Y por otra parte, este es el paraíso del guionista.

KC: Ah, claro, sí.

AP: Siempre han trabajado desde su casa y todo, entonces claro, las creatividades andan ahí, pero a la par con el virus. Paseando de un lado para otro.

KC: Riesgos, me imagino que alrededor de tu carrera has tenido que tomar muchos riesgos. En retrospectiva hoy, que ya cuando aparezca esto va ser agosto del 2020, para ti ¿Cuál fue el más aventurero? Ese que uno mira para atrás y dice: «Ángela, en qué estabas pensando cuando decidí hacer esto». El más loco.

AP: Yo te diría que nunca en la historia de mi vida me había enfrentado a una situación tan difícil como la de la pandemia, nunca. Puedo revisar mi historia para atrás veinte veces y tengo la sensación, que todas decisiones que tomemos hoy día son claves porque, honestamente, en mi trabajo uno nunca tiene que tomar decisiones que tenga que ver, por ejemplo, con la salud de las personas. Yo siempre he dado un ejemplo como… siempre les decía a los equipo cuando se deprimían por ejemplo, por proyectos que le iban mal en rating, o que pasaba que se atrasaba dos semanas la salida al aire, yo siempre les decía: «Bueno, pero si nosotros no somos doctores, no estamos operando, no le vamos a trasplantar a alguien mal algo, no estamos jugando con la salud de las personas, esto es una industria del entretenimiento, en fin, qué es lo más grave que nos puede pasar, o qué es lo más grave que le puede pasar a las personas», y resulta que hoy día si pueden pasar cosas que son súper graves. Entonces es altamente relevante todo lo que tiene que ver con los protocolos del COVID, con salir a grabar de manera segura, con darle confianza al equipo, con trabajar con equipos que muchas veces están triste, decaídos, con la dificultad que implica de repente estar diez personas en un Zoom como éste, y de repente entra un niño y tú ves a la mamá angustiada porque el niño está con una paleta en la mitad de una reunión con un cliente súper importante, y empatizar con eso, y con el estrés, y la precarización de la vida que están viviendo todas las personas con que trabajamos hoy día. Con esa cuestión yo nunca me enfrenté antes, y espero no tener que volver a enfrentarme, porque es difícil. Es difícil mantener un equipo en pie, para las personas también es difícil, a pesar, es contradictorio, con lo que te dije antes porque, efectivamente, hemos creado más, pero también resulta que hay momentos de gran sequía creativa, porque la creatividad tiene mucho que ver con tener la mente despejada, entonces, hay que ir administrando, soltando, dando apoyo, conteniendo y pensando planificaciones, que realmente tienen factores que nunca te imaginaste.

KC: Para ti eso sería, en el sentido aventurero, que esto es una aventura ¿Lo ves como una aventura o no?

AP: No, lo considero un calvario, no lo considero tanto como una aventura, pero sí lo considero un desafío muy distinto, si tú me preguntas si alguna vez me imaginé en una situación así, nunca, administrando estas variables

KC: ¿Y qué te ha sorprendido de ti misma como respondes a una situación tan extrema como la que estamos viviendo, personalmente?

AP: He tratado de desarrollar la empatía, fíjate, como la empatía por el otro. Normalmente soy bien exigente conmigo misma y con los equipos, y he desarrollado la empatía, entiendo cuando alguien no puede hacer una entrega en el mismo día o cuando la calidad de esa entrega no es lo que yo esperaba, intento tener paciencia para entrar ahí y ayudar y apoyar, en fin. 

KC: Ángela pocas veces, o en mi vida profesional, he tenido oportunidades de entrevistar a alguien que ha estado trabajando directamente con grandes corporaciones como Amazon, Netflix, HBO ¿Cómo es ese mundo, para alguien desde Chile, para Chile, contenido local? ¿Cómo funciona eso?

AP: Lo que pasa es que, claro, suena como grande, pero claro, ahora que lo pienso, mira me hiciste pensarlo, y efectivamente, por ejemplo, íbamos antes a contarle nuestros proyectos a estas personas a Miami, a Los Angeles, o a festivales, a Cannes, y claro era un oficina super moderna tecnológica, y gente muy elegante, con una gran sala donde proyectas, donde tu muestras tus cosas, y lo que ha pasado hoy día es lo mismo, yo le hablo a la persona de Amazon que está en México, una ejecutiva, y está igual que yo, con una guagua en brazo y conversando respecto de lo que soñamos también, entonces, a eso me refería también con la humanización, también de las relaciones. Pero, en definitiva, son compañías que tienen distintas editoriales y que buscan distintos tipos de públicos, y que lo bonito es que valoran mucho la producción independiente, y la entienden como portadora del valor creativo. 

KC: Ah, es así, no es una cosa de marketing.

AP: No, es fantástico, es fantástico, porque están siempre abiertos a escucharte, a ver nuevas ideas, arriesgarse. Es decir, te ven muy como un cómplice, un compañero, como un socio, son relaciones mucho más transversales por ejemplo, que las hay entre la producción independiente y la televisión abierta, que es mucho más vertical, la televisión abierta dice: «Yo soy el cliente, y aquí se hace como yo quiero», las plataformas son mucho más abiertas a comprender, especialmente, en los proyectos que son locales, o que pretenden hablar de temáticas locales para el mundo, comprenden muy bien que el que está en el territorio, entiende mucho mejor su idiosincracia, su territorio, y sus temas, y que puede realmente aportar digamos. Entonces, también se da que como no son productores, sino que solamente emisores de contenido, digamos, a diferencia de la televisión abierta que también produce, que se genera una competencia con la producción independiente, acá no se genera eso, acá es bienvenido, «cuéntame cuál es tu idea, cómo la hacemos crecer» y normalmente son relaciones muy, diría yo, virtuosas, fíjate.

KC: Mira.

AP: Es muy bonito.

KC: Eso, supongo, que fue una sorpresa para ti ¿o no?

AP: Sí, una sorpresa.

KC: Porque uno tiene prejuicios, las personas nos movemos en torno a prejuicios. Me imagino que ha sido una sorpresa ¿o no? o te habían dicho ¿Cómo pensabas que iba a ser está vinculo, entre Chile chico y estas cosas grandes, digamos?

AP: Sí, Chile chico. Lo que pasa, claro, Chile diecisiete millones de habitantes, dieciocho millones de habitantes hoy día, bueno ¿quién sabe? mal hecho los censos, pero bueno. Pero un país pequeñito para el contexto latinoamericano, comparado con México, con Brasil, con Colombia, con una industria que no estaba exactamente dedicada a eso. Pero lo que tiene Chile, es que tiene unos talentazos, o sea, los actores, las actrices que tenemos nosotros, ¡uh, válgame! Y detrás de pantalla también, los técnicos son extraordinarios, tenemos un muy buen nivel de guionistas, de directores, directoras. De manera, que yo creo, que nosotros somos los que los sorprendimos a ellos, más que ellos nos sorprendieron a nosotros porque realmente, tú vas a los mercados de televisión y ves que está Invercine la productora de Andrés Wood, la productora de Keko Gandara que se llama Parox en fin, y así te podría nombrar cantidades, la de Ignacio Sabatini, en fin. Y ven más chileno que nada presentado sus proyectos, y todos sus proyectos son súper creativos y todos vienen, además, con un trailer bien hecho, y con ideas que son sorprendentes. Entonces tengo la impresión de que el trabajo que han hecho las productoras, no solo Fábula, las productoras independientes en Chile, abrirse un espacio ahí y de demostrar que las historias desde acá pueden ser interesantes, ha sido muy bonito, muy emocionante, debería llenarnos de orgullo en realidad.

KC: Esto de Homemade, que salió ahora recién, el 30 de junio si no me equivoco. 

AP: Sí.

KC: ¿Cómo fue el proceso?

AP: Sobrevivencia, el proceso fue: «estamos en la mitad de una pandemia, probablemente no vamos a poder grabar lo que teníamos pensado grabar, cómo lo hacemos para seguir haciendo cosas en la mitad de esta situación” que es que estamos encerrado. Y entonces, hicimos muchas reuniones de brainstorming con el equipo, en fin, y de repente surgió: «¿Y qué pasaría si llamamos a directores de distintos países de Latinoamérica, que cada uno dirija desde el confinamiento, con las reglas del confinamiento?» Y después, «¿Y qué pasa si nos asociamos con una productora y lo escalamos al mundo?”, “¿Y qué pasa si hacemos una guía de directores, diciendo cuáles son las reglas a ver quién acepta?” en fin. Y bueno, y resultó y fue muy bonito, el resultado es muy lindo. Es un proyecto que se hizo en seis semanas.

KC: Es muy cercano.

AP: Desde que se nos ocurrió a que salimos al aire, habrán pasado seis, ocho semanas, no más que eso. Entonces fue una experiencia un poco extrema, pero bellísima. Bonita porque también, tengo la sensación, de que los realizadores que convocamos también tenían ganas de hablar de lo que estaban viviendo, de lo que estaban sintiendo, también tenían ganas. El mundo se paró y sus proyectos se pararon también. Y las personas que viven, bueno tú lo sabes mejor que nadie, que habitan en las industrias creativas no pueden vivir sin crear, entonces fue como un respiro igual para todos nosotros, Homemade. Un proyecto muy querido, muy bonito y es lindo tener la posibilidad de darle voz a otros también.

KC: Fue muy mediato y tan global, y tan cercano al mismo tiempo, eso se necesita mucha genialidad, para una respuesta tan inmediata, meses para coordinar tantas voces, tantas formas distintas de manifestar cómo se vive algo tan universal como esta pandemia.

AP: 

KC: Para uno como espectador, los invito a todos los que nos escuchan a ver esto que esta en Netflix que se llama Homemade, o Hecho en casa ¿verdad?

AP: Sí, Hecho en casa.

KC: Hecho en casa, como el pan que yo también hago hecho en casa, que a veces sale bien y a veces sale mal.

AP: Pero ¿qué haces tú hallulla, marraqueta?

KC: Estoy haciendo pan de masa madre y estoy con una crisis en este minuto, mi pan de masa madre, pero dejémoslo ahí con la crisis del pan. 

AP: Okey.

KC: ¿Qué veremos en diez años más con el tema del streaming, de los comportamientos de los auditores? ¿Cómo ves tú, a dónde nos estamos moviendo, hacia dónde va la brújula?

AP: No lo sé fíjate, no tengo la más mínima idea hacia donde va. Muchas veces… hay personas que creen, bien firmemente, que las plataformas van a desaparecer y que va a haber una sola matrix donde cada una de las plataformas va a albergar sus contenidos, en fin. Yo creo que es una artesanía que no se va acabar. Van a cambiar las tecnologías a través de las cuales contamos las historias, pero las historias van a estar siempre ahí, y siempre van a tener que ver con la naturaleza de las personas y las relaciones humanas. No, no creo que eso cambie mucho, puede que cambie el dónde consumimos, la tecnología digamos, pero la necesidad de contar quiénes somos, cómo nos relacionamos, va a existir siempre, y no creo que cambie mucho, fíjate. 

KC: Ángela ¿y te ves escribiendo guiones alguna vez?

AP: Sabes que no, pero le meto mano a todos los guiones que me llegan, y opino y todo, como si fuera experta, en realidad puro desde el instinto, súper patuda, pero escribiendo guiones, no todavía. Me encantaría tener la habilidad, pero es un talento, un talentazo, especialmente lo que tiene que ver la estructura, los diálogos. Yo más bien lo que tengo es la intuición de las temáticas, las ideas, la creatividad, y puedo, más o menos, guiar, pero escribir le tengo respeto, fíjate, encuentro que es un arte esa cuestión.

KC: Vamos ahora a la segunda parte de esta entrevista, en el podcast «Celular. Un llamado a la creatividad». Analicé tu perfil de Instagram, que me divertí muchísimo, muchísimo viéndolo. Entonces, si yo veo este perfil, que obviamente hay un dejo porque uno elige lo que pone, veo una mujer inquieta, altamente creativa, con huerta, con botones, con hijos, con crochet ¿Cómo vives la creatividad?

AP: Yo lo intento, pero me queda todo feo, todo feo. Mira los tengo acá, unas lanas y todo, entonces cuando puedo, para concentrarme, viste la gente hiperactiva se concentra solo cuando hace dos cosas a la vez.

KC: Sí.

AP: ¿Tienes algún hijo hiperactivo?

KC: Tengo, tengo.

AP: La única manera de concentrarse es estar haciendo dos cosas al mismo tiempo, entonces de repente le meto al tejido y todo, y hago unas cuestiones como así (se inclina) como si mis hijos fueran así para el lado, porque me quedan así chuecas, mal terminadas y todo, entonces, las desarmo, las vuelvo armar y ahí, con paciencia. Trato de hacer, me gusta la cosa de la manualidad, el tejido, el huerto, me gusta meter las manos en las cosas, hice clases de cerámica, todo eso me gusta, pero no soy tan buena en eso, como pensándolo, lo que me he dado cuenta es que me sirve para pensar.

KC: Somos dos, tú y yo.

AP: Cuando estoy tejiendo, estoy pensando, estoy haciendo una cerámica, estoy pensando, plantando un huerto, pensando. O sea, no es realmente lo que creo con la manualidad, porque soy muy mala, sino que es la oportunidad de hacerlo para poder tener la cabeza concentrada pensando en algo.

KC: Ángela gracias porque por primera vez, en todos estos años, que yo ya voy para los cuarenta y ocho años, alguien me explica porque me gusta tan la manualidad, es como el canal para ir ordenando tus pensamientos un poco. Claro, obvio, obvio. 

AP: Y además como la gente te ve ocupada te respeta, porque si no las personas te interrumpen todo el rato. El niño te ve que estás ahí, haciendo tu cuestión concentrada, te respetan tu espacio.

KC: Yo leí un artículo en “Genial” o en “Geniales”. Ay, ya se me olvidó.

AP: ¿Genias?

KC: En «Genias«. Que me encantó, que hay gente que saca las ideas en la ducha, y tú las sacabas andando en auto. Bienvenido COVID, que ya no tenemos auto. 

AP: No po

KC: ¿Dónde estás sacando tus ideas?

AP:  Acá po en el tejido (muestra un ovillo), en el huerto ¿cachai? Como que antes lo que yo hacía era que tenía la oficina, todo el tiempo tenía la oficina en el auto, entonces iba hablando por teléfono, pensando, escribiendo ideas, todo en el auto, porque andaba todo el día para arriba y para abajo. Hoy día no, estoy acá encerrada, entonces me sirve esto (muestra nuevamente el ovillo), estar todo el tiempo haciendo cosas con las manos. Pero también, es inevitable, cuando estoy viendo televisión en la noche, series, películas, estoy siempre con la mente ahí.

KC: Y alguien me sopló que eres lectora.

AP: Sí fíjate, soy bien lectora, ahora menos de lo que quisiera, desde que nacieron los niños, menos de lo que yo quisiera, pero soy, soy lectora, estoy tratando de…

KC: ¿Qué tipo de lectora eres?

AP: Hoy día estoy leyendo, hoy día me estoy instruyendo, como tratando de leer más de feminismo, tratando de… pero estaba leyendo…¿Qué estaba leyendo? Por ejemplo, estuve leyendo de nuevo El adversario es extraordinario, si alguien no la ha leído por favor, hágase el favor. Y estoy leyendo este libro muy bonito de esta autora que se llama Lucia Berlín, que escribe bien lindo, muy interesante. Estuve leyendo estos libros (muestra saga de Lulú) que también se los recomiendo, mira aprovecho de hacer mis recomendaciones. Lulú, Lulú presidentaLulú dice bastaLulú va al paseo de curso, y Lulú en vacaciones, es una saga.

KC: Viendo esos libros muy coloridos, ilustrados…

AP: Pre- adolescentes.

KC: Ah, o sea ¿Son para mis adolescentes, para mis niñas adolescentes?

AP: Para empoderar niñas, sí, pero chicas como de trece años. Esta autora se llama Josefa Araos y June García, son unas chicas muy inteligentes que escribieron estos libros feministas, pero para las más pequeñas, no para las adolescentes, para ocho años, de ocho a trece diría yo, y son una maravilla, lo más entretenido que hay. Y me han resultado muy inspiradores porque tengo ganas de hacer proyectos que le hablen a esa edad y que contribuyan a transversalizar la temática feminista hacia otros grupos distintos de los que ya están interesados, entonces tengo esos.

Y tengo esta autora Chimamanda Ngozi, que tiene estos libros chiquititos, este se llama El peligro de la historia única (muestra libro) y es bellísimo, pequeñito y super barato. Tiene unos sobre cómo criar hijos en el feminismo, que también es muy interesante. Eso. Esas son mis lecturas actuales, las inmediatas, y el resto guion, guion, guion con nota, nota, nota (muestra guion)

KC: ¿Pero eso lo contabilizas como lectura?

AP: Sí po, o sea, son 60 páginas por guion y me leo tres al día, si no lo contabilizo como lectura, estaría tirando al agua todo.

KC: ¿Vienes de una casa altamente creativa, lectora, cinéfila? ¿Cómo era tu hogar?

AP: No, muy común y corriente, solo que mi abuela era muy lectora, y siempre me inculcó el amor por la lectura, entonces a partir de ahí que me llamo la atención el tema de contar historias y estudiar periodismo, por curiosidad también. Pero mi abuela era la que vivía en un mundo de libros, todo el tiempo leyendo cuatro, cinco, seis a la vez, tenía esa habilidad que leía muchos al mismo tiempo, muy loca esa cuestión. Y yo la desarrollé también, mirándola a ella, y entonces, tengo esa inquietud. Pero ahora lo que hago es que voy por pedacito, lo que voy pudiendo, un pedacito de acá, un pedacito de allá, entonces, por ejemplo, le estoy haciendo al cuento, que antes nunca me había interesado, siempre me había gustado la novela, pero bancarme una novela larga me va a costar, y a las novelas cortitas, para no abandonar el hábito.

KC: Ángela, vamos a hablar ahora de este aspecto de la maternidad. Mira, fue bien interesante cuando estaba pensando esta pregunta, y anoche dije: «no, está mal formulada la pregunta» y la arreglé. Pero básicamente, aquí necesito que escuches la pregunta hasta el final para que entiendas a lo que voy. Podríamos decir que eres una mujer que uno dice: “guau, esta tremenda mujer” top, profesional, mamá, casada, figura pública, linda, casada con Iván Guerrero, dueña de casa, con hobbies. Esto es un arquetipo que la sociedad se ha armado en torno a la figura de la mujer, pero que además tienes dos hijos, Teo con un año creo, tiene tres años.

AP: Tres hijos. 

KC: Tres hijos, hay una niñita que apareció ahí, exquisita, con unos rulos, que ella no sé cuántos años tiene, después tenemos a Teo, que acaba de cumplir un año ¿verdad?

AP: Sí.

KC: Y tiene pañales, y tenemos a Iván que tiene seis. Entonces dije cómo lo haces tú para conjugar… la pregunta original era esa, pero dije….. la pandemia, el trabajo. Pero dije a un hombre también le haría esta pregunta, es decir, por eso quiero hacer la alusión, que en época de pandemia creo que, tanto al género masculino como al femenino, digo ¿Cómo impacta la pandemia en todo este ámbito que uno ve? ¿Cómo lo haces para concentrarte, para dividirte la tareas de la casa? ¿Cómo está poniendo a prueba por igual a hombres y a mujeres? ¿o me equivoco?

AP: No, yo creo que… A ver, hace dos años atrás, cuando me inicié en el feminismo, te habría dicho que la pregunta es incorrecta, porque, por qué no le preguntan esto a los hombres y nos preguntan solo a las mujeres, pero la verdad es que tiene una razón de ser que nos pregunten a las mujeres, y es que las mujeres reconocemos que las mujeres tenemos en el hogar, el doble de carga laboral, perdón, de carga mental ¿verdad? que estamos pensando, trabajando y al mismo tiempo pensando en el supermercado. O sea, es una pregunta correcta, y cómo lo haces para trabajar tanto y cuidar a los hijos porque, efectivamente, el trabajo doméstico está concentrado en las mujeres también, y eso ha quedado súper de manifiesto en la pandemia, es decir, si tu lees los testimonios, los reportajes, en fin, el estrés que sufren las mujeres hoy día por tener que responder en todos los ámbitos de su vida, efectivamente, es mayor que el de los hombres, y desde ese punto de vista tu pregunta es muy correcta, o sea, no viene siendo una pregunta machista, como hubiera sido hace un tiempo atrás, sino que es una pregunta correcta. Yo no tengo la respuesta a esa pregunta porque hago todo medio mal también. He podido sobrevivir también, gracias a malas prácticas, como tipo, trabajar en la noche, o estar sentada en el computador a las siete de la mañana o almorzar en el escritorio para poder hacerme un tiempo, para poder estar un tiempo de calidad con mis hijos, en fin. Y a veces, cuando estoy con mis hijos me doy cuenta, que estoy con ellos y contestando el teléfono y contestando mails, y quisiera ser mejor, pero lo que he hecho es abrazar mi imperfección, como darle un abrazo a mi imperfección, y a mis fallas, y a mis falencias como madre, como profesional, y decir bueno, esto es lo que soy, y voy a navegar, con esto que tengo hoy, lo más que pueda hasta que se acabe esta pandemia y volveré ordenar mi vida también.

Y si están los platos sucios, bueno estarán sucios los platos, y no sé, si se muere el huertito, el proyecto, se muere el proyecto, no tuve el tiempo para regarlo, que lindo, lo voy a tratar de cuidar. Pero también creo que tiene que ver con eso, con soltar un poco, no se puede ser bueno en todo, y yo creo que se puede habitar un tiempo en el desorden, priorizando hoy día creo yo, el cuidado, los afectos, con todo lo demandante que es la vida con tres hijos, yo cuento también a la hija del matrimonio anterior de mi marido como si fuera mi hija, la vida con tres hijos es súper demandante, el trabajo está siendo súper demandante, los equipos de trabajo también necesitan que uno esté bien, entonces francamente, sino soltará un poco tendría quebrados los nervios, estaría maltratando personas. Entonces, yo creo que hay que soltar, soltar en beneficio de las relaciones humanas, sino estaríamos todo el día peleando, imagínate si quisiera tener la casa todo el tiempo limpia, y que los niños comieran solo comida saludable, bueno si quiere un dulce, que coma un dulce. No se puede ser perfecto.

KC: Y a ti como persona ¿Qué ha sido, personalmente, lo que más te ha costado de esto, de la pandemia? Cuando tú el día de mañana digas: «lo que más me costó fue”?

AP: La pérdida de la red. Yo creo que nosotros estamos hechos para vivir en tribu, o sea, la base de la sociedad es la familia, la tribu. Es decir, invito a primitas a jugar con los niños y entonces la otra se alivia porque puede trabajar en paz, y viene la mamá y te contiene. Hay un tejido y una red que se quebró, que se rompió, que nos dejó a todos distanciados y solos, teniendo que arreglarnos solos, entonces eso para mí ha sido una pérdida importante. Yo creo que hemos fortalecido o nos ha dado la oportunidad de replantearnos nuestros roles también, en ese sentido, mi marido ha tomado responsabilidades que nunca antes, porque claro, está acá en la casa y no hay red. Y espero que queden en el futuro, que queden en el futuro instaladas. Pero yo echo de menos la red, no solamente para tener yo ayuda, sino que también para ayudar yo a otros. 

KC: De veras.

KC: Vamos a hablar de tu tema. 

AP: ¿Cuál de todos?

KC: Feminismo, que tienes muchos temas, muy interesante conversar contigo.

AP: Muchas gracias. Hablemos de feminismo.

KC: Los últimos días ha estado el tema de la violación, el tema de Antonia Barra, pero a mí lo que interesa es tu feminismo ¿Cómo defines el feminismo que tú abocas, el que tú estás buscando? ¿Con quién te inspiras? ¿Por qué es tan fuerte en ti? ¿Por qué lo has tomado como una causa tan personal?

AP: A mí lo que me ha gustado mucho de esta como cuarta ola feminista, que surge desde Latinoamérica también, es precisamente la diversidad que abraza. Es un feminismo que cuando uno va a una marcha feminista, hay un grupo de mujeres que van con coches con guaguas, con carteles que pidiendo amamantar en la calle, hasta unas que son radicales, que van piluchas en la calle pidiendo el aborto, al mismo tiempo. Pero esas personas están caminando en una misma carretera, están en una misma calle, porque tuvieron un despertar similar y eso es muy bonito, esa diversidad a mí me gusta y la abrazo, y la quiero, porque creo que va a construir una sociedad mejor para todos y todas, y todes (se ríe) eso me cuesta cantidad, no alcanzo llegar al todes, pero me encanta igual. 

KC: ¿Y cuándo nace este germen tuyo feminista? Y no quiero que aquí, los que nos están escuchando, que entiendan que aquí hay una Ángela batalladora, sino que es una vía muy integral hacia el concepto mismo, que lo estás tratando de inculcar y de practicar, pero ¿Cuándo ves tú, cuando eras niñita, adulta? ¿Cómo, dónde nace?

AP: No, adulta, yo soy de una generación que a nosotros nos entrenaron para competir con las otras mujeres, no para colaborar. Yo formé parte de una generación donde si había otra mujer en un puesto de poder o en un puesto relevante, era tu competencia y una amenaza. Yo me críe así, en una televisión súper dura, muy machista, donde el acoso era una cuestión del día a día, y donde, efectivamente, las mujeres en lugares de tomas de decisiones eran muy pocas.

KC: Lo viste.

AP: Sí, o sea para mí el feminismo es un descubrimiento de ahora, digamos, un despertar reciente, no es un despertar de toda la vida pero también creo que tiene que ver con lo mismo que nos ha hecho despertar a todas las mujeres, con una historia también, que contiene esos micro machismos, esos abusos, ese tener que sacarte la mugre el triple más que un hombre, y en algún minuto: «uf, es verdad que yo fui una ciudadana de segunda categoría durante harto tiempo, por qué» y que no le pase más a nadie digamos. Yo creo que así de visceral. Después viene el intelectualizarlo, una segunda etapa. Una primera etapa es mucho más visceral y más emocional. Y después, viene una segunda etapa, de entender que también hay que estudiarlo para poder expresarlo y para poder también incluir a otros y otras.

KC: Obvio. Ángela dime una cosa, estamos terminando, haznos recomendaciones, no puedo estar con una persona que sabe tanto de cine, de series. Recomiéndanos un poquito aquí para los que te estamos escuchando hoy.

AP: De series a mí me gusta mucho irme a lo clásico, siempre recomiendo como tratar ver Breaking Bad completa, por ejemplo, esas series que son hermosas como Six Feet Under, completa desde hoy, es una súper maravilla. Y cosas que he visto últimamente que me han llamado la atención a ver déjame instruirme. Ay es que todos los catálogos están tan interesantes, que difícil la pregunta, me hubiera preparado, pero… ¡ah! sabes qué estoy viendo que está alucinante, The Knick, una serie médica que es espectacular, así increíble, de época y todo, que se encuentra en HBO GO. Y también vi hace poco una serie de la Reese Witherspoon en Amazon que está espectacular, que se llama Little Fires Everywhere, eso recomendaría ahora.

KC: Perdón, yo leí el libro, ¿tú no leíste el libro? De la Celeste Ng.

AP: Espectacular.

KC: Celeste Ng, es ene ge. 

AP: Tal cual.

KC: Yo me leí el libro y aluciné con libro, está muy bueno.

AP: Pero es fuerte, yo no me atrevido a ver el último capítulo. 

KC: Yo no me atrevido a verla porque no sé si quiero verla, porque me leí el libro y era tan bueno.

AP: Es tremenda, no, pero es tremenda.

KC: Es tremenda, entonces.

AP: Las actuaciones son una maravilla, una serie que está muy bien hecha, muy linda. 

AP: Vi Normal People también, vi Normal People hace poco, que también me llamó la atención. Me gustó mucho porque sentí que estaba muy naturalizada las relaciones entre hombres y mujeres a esa edad, adolescentes, que es tan bonita y tan confusa a la vez.

KC: Ángela, ¿Hay algo que te gustaría agregar hoy día, contarnos, alentar al público, no sé?

AP: No, la verdad que lo pase súper bien en esta entrevista, y te lo agradezco Karen, porque la verdad, siento que has tenido entrevistados como muy de alta notoriedad, así que te agradezco mucho que te haya interesado nuestro trabajo, y eso.

KC: Yo te lo agradezco enormemente porque es súper interesante escuchar a alguien que está hoy día impactándonos directamente en la sociedad con contenidos que miles, cientos, no sé los números, llegan a tu casa y se te meten. Y creas personajes, historias y te hacen pensar sobre la naturaleza humana, que pocas veces tenemos esa oportunidad ¿o no?

AP: Así es, tal cual.

KC: Así que te agradezco un montón si en el intertanto se te ocurren ideas, de series, escríbeme no más, porque creo que los que nos escuchan, o yo, por ejemplo, que mando el boletín semanal, digo: busco, busco y uno nunca sabe cómo elegir porque es tanto, tanto.

AP: Yo te voy a mandar una listita.

KC: Excelente. Oye un millón de gracias, cuídate mucho.

AP: Gracias a ti, te mando un beso grande y muchos cariños.

KC: Cuídate, chao.

AP: Chao.

Cierre

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A veces me pregunto si todas las personas creativas y apasionadas somos un poco como Ángela, vitales, a momentos dispersas y en otros ultra enfocados. Me encantó que ella se diera la oportunidad de no hacer todo perfecto, que se permitiera hacer crochet y que no le saliera tan bien, o arriesgarse a tener una huerta y que quizás se le mueran las plantas, y no pasa nada…

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Te espero y deja tus comentarios.

Lee. Escribe. Crea

Y ¡Cuídate!

Chaooooooo

Recomendaciones de series y películas de Ángela Poblete

 1. Amazon Prime Video:
La Jauría y El Presidente
Homecoming
Fleabag

2. HBO
– Go Big
Little Lies Everywhere
Chernobyl
I may destroy you

 3. Netflix: películas
Nadie sabe que estoy aquí
Chicuarotes
– Y en series The Crown y Ten percent

Libros mencionados

La pequeña Frida de Anthony Browne

El peligro de la historia única de Chimamanda Ngozi,

Little Fires Everywhere de Celeste Ng