¿Diciembre en pleno? Mejor ve una película israelí y ríe

    Qué semana.

    Literalmente llena de cosas. Para los chilenos diciembre no solo significa el fin de año, sino que también “el fin de todo” e inicio de más cosas: colegios, graduaciones, prueba de selección a la universidad, día de la secretaria, día del voluntariado, del sida, conmemoraciones (yo recién tuve la mía, el sábado que pasó: 25 años desde que me gradué del colegio), comidas, cenas y happy hour, amigo secreto, amiga secreta, lanzamientos, inauguraciones, muertes (que no conocen la diferencia entre diciembre o abril) y  nacimientos (qué les puede importar a los recién nacidos venir a este mundo cuando hace calor, hay tacos, la gente anda con menos paciencia), mucho, mucho, pero mucho trasnoche y comidas por doquier. Pobre el desquiciado que se resista, pues lo pueden catalogar de aburrido, arisco, poco sociable (por no decir nada de sociable), Janucá para los judíos, Navidad para los católicos, Kwanzaa para los afro americanos y para cualquiera que desee sumarse, solsticio de verano, la salida de vacaciones para los escolares y universitarios, la ansia por salir de vacaciones para los adultos, la ansia de los adultos por cómo los niños se van a divertir en la casa sin estar conectados todo el día, el mes del consumo y de los regalos, diciembre, época  en que los ladrones están expectantes y también la policía, por fin se acerca el fin, el fin  de año, digo.

    Pero bueno, esta gran lista se me queda corta para la cantidad de eventos, sonrisas, conversaciones, novedades y energía que consume nuestro querido diciembre. Eso sí ayer salí de noche a una gala de un festival de cine que se está realizando en la Cineteca del Centro Cultural de La Moneda, Seret . Me costó mucho salir de casa, -la noche  anterior había tenido otra comida de fin de año- pero bueno, tengo que decir que valió la pena.

    Me reí mucho con la película “Un comienzo difícil”, me dio gusto ver la sala llena, escuchar hebreo por un buen rato  (y entender muy poco).

Ten una lectura propia

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