El pasado está en el presente, 70 años de la liberación de Auschwitz

70 años

    Ayer tuve el privilegio de asistir a la conmemoración de los 70 años de la liberación de Auschwitz Birkenau.

    Ayer, en Santiago de Chile, al frente de La Moneda y en el edificio del Ministerio de Relaciones Exteriores, tuve el honor de celebrar y recordar a los que se fueron, pero también a los que aún siguen con nosotros. Recuerdo también las entrevistas que realizamos en la Fundación Memoria Viva, lo que escuchamos, lo que descubrimos, lo que vimos en esos ojos tristes de los más de 100 sobrevivientes que entrevistamos, esa mirada hacia una infancia que fue agonizando paulatinamente, hasta que de pronto se quebró en  mil pedazos. Esos sobrevivientes debieron volver a vivir, porque estuvieron donde las palabras son inservibles.

     Ayer el mundo tuvo un Auschwitz.

    Fue una ceremonia sencilla, se encendieron seis velas, cada una representando a un millón de judíos muertos.

    Allí  estuve con varios sobrevivientes.

  Y escuché varios discursos, aún retumban las sabias palabras de don David Feuerstein, sobreviviente de esos campos y de mucho más: El pasado está en el presente.

Encendido Vela
Don David Feuerstein junto a María Angélica Puga, nieta de María Edwards,  la única chilena que ha sido condecorada como “Justa entre las Naciones” por Yad Vashem.

    ¿Qué piensan? ¿El odio gratuito lo escuchamos aún en los medios de comunicación? ¿Qué sucede hoy con el asesinato a inocentes? ¿El antisemitismo y las verdades absolutas han quedado atrás?

    O ¿Solo lo imaginamos?

    Ojalá fuera así. Ojalá solo fuera nuestra imaginación.

Ten una lectura propia.

Javier Marías y el cuasi estado islámico en Estados Unidos

     javiermarias

         El blog de Javier Marías “La Zona Fantasma” es una buena forma para conocer las opiniones del escritor, siempre con su estilo rápido, cautiva con su vocabulario e ideas. Y me hace pensar.

    Marías es políticamente incorrecto, considera que la espontaneidad está siendo aniquilada frente a un exceso de regulación, costumbre que hemos importado desde Estados Unidos: “la imitación y copia de las represiones estadounidenses está acabando con toda espontaneidad y está llevando a que todo esté regulado, cuando no directamente prohibido, como en el Estado Islámico”.

 

¿Se parece a esto Estados Unidos?
¿Se parece a esto Estados Unidos?

       ¿Qué creen? De cierta forma coincido con Marías, nos volvemos cada vez más amigos de normar el comportamiento público (hace poco, unos diputados querían prohibir que los chilenos ocupemos audífonos en la calle), la libertad para decidir sobre lo que está bien o mal depende de otros, ya sea del Estado, de las ONG, de la ONU, de los ecologistas, en fin, de otros. Nunca del individuo.  Pero muy diferente es creer que Estados Unidos o cualquier nación que aboga por el bienestar común es cuasi un estado islámico (reconozco que cuando viví en Norteamérica a ratos me sentí sofocada, el exceso de normas y regulaciones me hacían querer revelarme, pero agradezco el respeto por el otro, por la diferencia).

       Nadie quiere vivir en la ley de la selva (como sucede aquí en la costa chilena, donde los adolescentes beben a destajo en la calle, hasta orinan en la playa y quién sabe qué otras cosas). Hasta me imagino que nuestros legisladores van a regular los piropos que lanzan los trabajadores de la construcción cosa que Marías considera positiva. O incluso, los diputados crearán una ley que impida mirar la pantalla del celular mientras caminamos, pero insisto, una cosa es regular,  la otra es prohibir y matar en caso de que se infrinja la ley (el escritor español debería darse una vuelta por Afganistan o Irán).

Ten una lectura propia. 

Reconozco a Lemebel

Lemebel
A los 62 años de edad murió Pedro Lemebel.

    Ha muerto Pedro Lemebel.

       Reconozco que no soy ni he sido una fiel lectora de Pedro. Tampoco de sus obras visuales.

       Reconozco también que yo, ignorante de su talento, preferí otras lecturas.

       Reconozco, eso sí, que hemos perdido un hombre con carácter, con postura (o quizá impostura).

       Reconozco, que su obra ha tenido peso.

       Por eso estas líneas. Por eso este recuerdo.

       La primera vez que leí algo de su autoría me gustó su arrojo, su falta de decoro, su valiente prosa y mirada aguda.

Manifiesto (Hablo por mi diferencia)

No soy Pasolini pidiendo explicaciones
No soy Ginsberg expulsado de Cuba
No soy un marica disfrazado de poeta
No necesito disfraz
Aquí está mi cara
Hablo por mi diferencia
Defiendo lo que soy
Y no soy tan raro
Me apesta la injusticia
Y sospecho de esta cueca democrática
Pero no me hable del proletariado
Porque ser pobre y maricón es peor
Hay que ser ácido para soportarlo
Es darle un rodeo a los machitos de la esquina
Es un padre que te odia
Porque al hijo se le dobla la patita
Es tener una madre de manos tajeadas por el cloro
Envejecidas de limpieza
Acunándote de enfermo
Por malas costumbres
Por mala suerte
Como la dictadura
Peor que la dictadura
Porque la dictadura pasa
Y viene la democracia
Y detrasito el socialismo
¿Y entonces?
¿Qué harán con nosotros compañero?
¿Nos amarrarán de las trenzas en fardos
con destino a un sidario cubano?
Nos meterán en algún tren de ninguna parte
Como en el barco del general Ibáñez
Donde aprendimos a nadar
Pero ninguno llegó a la costa
Por eso Valparaíso apagó sus luces rojas
Por eso las casas de caramba
Le brindaron una lágrima negra
A los colizas comidos por las jaibas
Ese año que la Comisión de Derechos Humanos
no recuerda
Por eso compañero le pregunto
¿Existe aún el tren siberiano
de la propaganda reaccionaria?
Ese tren que pasa por sus pupilas
Cuando mi voz se pone demasiado dulce
¿Y usted?
¿Qué hará con ese recuerdo de niños
Pajeándonos y otras cosas
En las vacaciones de Cartagena?
¿El futuro será en blanco y negro?
¿El tiempo en noche y día laboral
sin ambigüedades?
¿No habrá un maricón en alguna esquina
desequilibrando el futuro de su hombre nuevo?
¿Van a dejarnos bordar de pájaros
las banderas de la patria libre?
El fusil se lo dejo a usted
Que tiene la sangre fría
Y no es miedo
El miedo se me fue pasando
De atajar cuchillos
En los sótanos sexuales donde anduve
Y no se sienta agredido
Si le hablo de estas cosas
Y le miro el bulto
No soy hipócrita
¿Acaso las tetas de una mujer
no lo hacen bajar la vista?
¿No cree usted
que solos en la sierra
algo se nos iba a ocurrir?
Aunque después me odie
Por corromper su moral revolucionaria
¿Tiene miedo que se homosexualice la vida?
Y no hablo de meterlo y sacarlo
Y sacarlo y meterlo solamente
Hablo de ternura compañero
Usted no sabe
Cómo cuesta encontrar el amor
En estas condiciones
Usted no sabe
Qué es cargar con esta lepra
La gente guarda las distancias
La gente comprende y dice:
Es marica pero escribe bien
Es marica pero es buen amigo
Súper-buena-onda
Yo no soy buena onda
Yo acepto al mundo
Sin pedirle esa buena onda
Pero igual se ríen
Tengo cicatrices de risas en la espalda
Usted cree que pienso con el poto
Y que al primer parrillazo de la CNI
Lo iba a soltar todo
No sabe que la hombría
Nunca la aprendí en los cuarteles
Mi hombría me la enseñó la noche
Detrás de un poste
Esa hombría de la que usted se jacta
Se la metieron en el regimiento
Un milico asesino
De esos que aún están en el poder
Mi hombría no la recibí del partido
Porque me rechazaron con risitas
Muchas veces
Mi hombría la aprendí participando
En la dura de esos años
Y se rieron de mi voz amariconada
Gritando: Y va a caer, y va a caer
Y aunque usted grita como hombre
No ha conseguido que se vaya
Mi hombría fue la mordaza
No fue ir al estadio
Y agarrarme a combos por el Colo Colo
El fútbol es otra homosexualidad tapada
Como el box, la política y el vino
Mi hombría fue morderme las burlas
Comer rabia para no matar a todo el mundo
Mi hombría es aceptarme diferente
Ser cobarde es mucho más duro
Yo no pongo la otra mejilla
Pongo el culo compañero
Y ésa es mi venganza
Mi hombría espera paciente
Que los machos se hagan viejos
Porque a esta altura del partido
La izquierda tranza su culo lacio
En el parlamento
Mi hombría fue difícil
Por eso a este tren no me subo
Sin saber dónde va
Yo no voy a cambiar por el marxismo
Que me rechazó tantas veces
No necesito cambiar
Soy más subversivo que usted
No voy a cambiar solamente
Porque los pobres y los ricos
A otro perro con ese hueso
Tampoco porque el capitalismo es injusto
En Nueva York los maricas se besan en la calle
Pero esa parte se la dejo a usted
Que tanto le interesa
Que la revolución no se pudra del todo
A usted le doy este mensaje
Y no es por mí
Yo estoy viejo
Y su utopía es para las generaciones futuras
Hay tantos niños que van a nacer
Con una alíta rota
Y yo quiero que vuelen compañero
Que su revolución
Les dé un pedazo de cielo rojo
Para que puedan volar.

NOTA:Este texto fue leído como intervención en un acto político de la izquierda en septiembre de 1986, en Santiago de Chile.

    A veces cansa leer a Lemebel. A veces pienso que fue un gran actor. Se reía de nosotros sin el decoro propio de los ricos, de los pobres y de los marginales. Se reía como Lemebel.

    Qué pena que se fue sin recibir el Premio Nacional de Literatura.

    A veces hay que morir para reconocer el merito.

    Su Río Mapocho y su Liz Taylor y su Florida y su Karen y su Manifiesto, quedaron grabados en mi mente literata.

    Ojalá puedan leerlos.

    Y entender a Lemebel.

     Los dejo con una entrevista realizada el 2012. No apta para menores.

    Reconozco.

Ten una lectura propia.

Sueños entre Zambra y Jackson

ROGER EN LA HUERTA

 

    Amigos, amigos, amigos, hace tanto que no les escribía. Ya estamos a mediados de enero, cuando el calor en Santiago se hace insoportable, pero por fin disminuyen  los autos y muchos se han ido fuera, al igual que yo que logré escaparme un fin de semana. Les escribo desde la playa, cuando el sol se escabulle entre medio de las nubes, mis ideas vuelan como los pelícanos que cruzan el horizonte. Aquí, cerca de Papudo, el sol está cansado de tanto brillar, parece que también necesita unas vacaciones. Pero su ausencia no ha sido  un impedimento para disfrutar de la naturaleza, de esa que nos obliga a ir a un ritmo pausado, a descubrir estrellas de mar entre medio de las rocas, en fin, respirar como si estuviéramos ante un mundo nuevo.

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ALGÚN LUGAR DE LA COSTA CHILENA, ENTRE PAPUDO Y ZAPALLAR

    Tengo tanto que contarles (conferencias, encuentros con escritores, lecturas). Pero como ya estoy en la playa prefiero comenzar por lo más reciente. Ayer fui a Expocachagua y descubrí a un nuevo artista, un  australiano que se dedica a crear obras de arte a partir de la chatarra. En el arte es muy fácil quedarse en las modas o las tendencias, evitando lo disruptivo (como dicen, siempre es más cómodo pensar dentro de la caja). Muchos de los que nos dedicamos al ámbito artístico nos cuesta innovar. A los lectores les gusta que la prosa fluya, sea ágil y con abundante aventura y amor. Justamente eso no sucede con Facsímil de Alejandro Zambra.

    Facsímil lo leí en una mañana de sábado y  agradecí su propuesta, tan fresca, que dejé de sentir los 32 grados en el cuerpo; transgresor (Zambra marca camino) ¿Quién no siente algún grado de angustia al recordar los famosos cuadernillos para preparar la Prueba de Aptitud Académica? ¿o la PSU de hoy? Pero el dilema del texto (de Zambra, digo) es que no existe la respuesta correcta, todas pueden serlo y ninguna también. Nos pone en situaciones límites, sientes un leve cosquilleo, dudas que el padre sea bueno, dudas que la dictadura tenga tantas posibilidades, dudas. Y en dudar, está el valor. Lo compré en la Ulises que está ubicada en la Biblioteca Nicanor Parra de la UDP tras escuchar la recomendación de mi amigo Marco Antonio de la Parra (ojo, hoy acaban de publicar una buena entrevista sobre su biblioteca en el sitio de La Fuente, vale la pena dedicarle unos minutos, es un gran lector).

    Volviendo a nuestro australiano, Aaron Jackson lean su declaración:

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    Algunos dicen que los grafitis no son arte (ya lo discutimos en una “entrada” anterior), o algunos consideran que Nicanor Parra no es más que una pose (¿entonces por qué le otorgaron el Premio Cervantes?)

    Sea Zambra, Jackson o un adolescente anónimo en su casa, el artista que abre senderos, merece un aplauso. Soñar nos permite construirnos y salir del la comodidad de la ruta previamente hecha por otros.

    Cuando mis hijos vieron la hojalata de Jackson (perros, vacas, un ratón y gallo Roger, como ven lo pusimos en la huerta, si quieren comprar un Roger visiten este sitio ), se quedaron varios minutos detenidos. Claramente no es una casualidad,  lo que más les divirtió de la feria fueron justamente esas figuras de materiales reciclados entre muchos negocios de ropa, platos y manteles.

    Estoy segura que se acordarán de estos animales por muchos años (y yo de Facsímil). IMG_2006

Ten una lectura propia.