Valparaíso y David Grossman

Una callejuela en Cerro Alegre
Una callejuela en Cerro Alegre

     La dulzura del recuerdo, eso  siento al verme caminando por las callejuelas de ese viejo y nuevo Valparaíso (lo que es siempre una aventura). Había viajado especialmente para escuchar la última conferencia de Puerto de ideas, que daría el escritor israelí David Grossman.

    Como aún faltaban un par de horas aproveché de recorrer las avenidas del Cerro Alegre, donde han proliferado los cafés, tiendas y restaurantes. Lo primero que hice fue comprar una postal en Valpostal (el sello lo encontré unos pasos más allá, en una galería de arte) y el joven de la tienda me recomendó ir a La fauna,  caminé hacia una pequeña calle peatonal “sin salida” y a lo lejos divisé la terraza del restaurante. Estaba repleto pero logré que me ubicarán en una mesa esquinada (con una vista privilegiada al puerto). Dos mujeres hablaban sobre sus abuelas y de lo mucho que una echaba de menos a la nona (había fallecido hace cuatro meses a los 92 años). Cuando llegó mi torta de mil hojas, entre un bocado y otro me puse a escribir la postal. Sería para mi hijo mayor (¿recuerdan esos tiempos de trotamundos cuando en cada pueblo y ciudad uno enviaba a sus amigos la postal?). De pronto Natalia Ahumada con guitarra en mano comenzó a cantar tonadas de su selección Sueños en cantados.

    Ya quedaba poco para la conferencia de Grossman en el anfiteatro de la Escuela de Derecho de la Católica de Valparaíso, así que raudamente me dirigí allí, donde me encontré con una larga fila para ingresar. El enorme auditorio rebozaba de gente, me tuve que sentar en el segundo piso y a lo lejos, estaba el escenario, dos sillas, una mesa y varios libros sobre ella.

Andrea Jeftanovic y David Grossman en plena charla
Andrea Jeftanovic y David Grossman en plena charla

    Me sorprendí gratamente que la entrevistadora fuera Andrea Jeftanovic, gran escritora chilena y con una sensibilidad particular por la literatura israelí.

    David Grossman se veía más delgado y alto de lo que yo había supuesto, su voz pausada y sentido del humor, cautivaron al público. Así me fui enterando que le gusta escribir más ficción que no ficción, que siempre la última versión de un libro la lee en voz alta (dice que también leemos con los oídos) y que el hebreo constituye un arma de doble filo por ser ancestral y también, porque debe ser actualizado con rapidez (constantemente se inventan palabras y términos).

    Además sostuvo que las mujeres son las que mueven al mundo, y que le gustan mucho más sus personajes femeninos que los masculinos. Es un hombre que habla pausado, que cuando era pequeño pensaba que en el mundo solo vivían judíos y que busca la paz entre árabes y judíos.

Quiero que Israel vuelva a ser mi hogar. No un refugio, sentenció.

    Ojalá́ pronto sus palabras
sean una realidad.
Durante varios minutos el público aplaudió al autor de La vida entera.

Al final de la conferencia firmó sus libros. Aquí estoy con él
Al final de la conferencia firmó sus libros. Aquí estoy con él

 

    Los dejo con el vídeo de la conferencia que el autor otorgó sábado en la noche, a la que desgraciadamente, no pude asistir.

[vimeo http://vimeo.com/111732068]

Ten una lecturapropia.

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