La Underwood de hoy

mc3a1quina-de-escribir-underwoodc2b42     Escribo esta nota en la pantalla de mi Ipad, simulando es una maquina de escribir. Nuestro querido Tom Hanks (el actor, el director) mandó a hacer: la “Hanxs Typewriter”. Chicos, es difícil volver a la universidad, sin el liquid paper hubiera sido imposible sobrevivir. Oh, claro que ha pasado el tiempo (mientras escribo, mi hijo de doce años me pregunta qué es ese ruido). Puede ser que muchos de usted también lo ignoren. 

    En la “Hanxs Typewriter” no existen los tildes, el teclado es en ingles (los del Sur parece que somos invisibles), por eso las faltas ortográficas (disculpas). Se imaginan al escritor Javier Marias tipeando en un teclado gringo? Porque el sigue haciendo sus libros a la antigua.

    Veo mis errores subrayados en rojo, y si bien esta la opción de “delete” ( bendita linea roja), también se puede ir sobre esos errores, presionar con el dedo y como arte de magia, seleccionar la palabra bien escrita. Cuantos dolores de cabeza me habría ahorrado en periodismo con esa función, yo era un horror con la acentuación”. El sonido esta muy fuerte, así que casi lo silencio por completo, como un susurro.

    Este artificio, -de casi creer que estas con una maquina-   me suena a botox, pero del que esta mal puesto. Si lo que deseas es
realmente tipear (como cuando era pequeña y me fascinaba jugar a la secretaria) anda y consigue una Underwood en eBay ( imposible dejar de nombrar a Francis Underwood en “House of Cards” que escribe aun en una de estas maquinitas). Reconozco que hasta este momento yo también quería ser como esos escritores de antano (perdón no existe enie) pero ese sueno romantico se puede quedar enterrado. Mejor me compro la Underwood para decorar mi taller y hacerle un guiño de vez en cuando. 

 

Ha vuelto a llover, que alivio. Ojala todos nos detengamos unos segundo a observar nuestra cordillera. Una lectura propia. 

Ten una lectura propia.

pd: los tildes, las enes, los signos de interrogacion, el teclado no me lo perdono.

La bienvenida

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   Les doy una gran bienvenida. Espero que nos vayamos conociendo, espero también que sus ganas de leer y de abrirse a nuevos universos, mundos y galaxias sea una realidad. 


   En las últimas semanas he leído a varios mexicanos, Octavio Paz, La Malinche show, Fiesta en la madriguera ( Juan Pablo Villalobos)  Canción de tumba (Julián Herbet) y podría seguir. Son lecturas muy disímiles, Paz jamás decepciona, menos con esa agudeza y buena pluma. Si te quieres reír lee la obra de la Malinche show, si quieres viajar a un universo distinto (que no sea el tuyo, eso espero), sobre el narcotráfico y el submundo, anda a Fiesta en la madriguera, pero sobre todo, si quieres ver cómo desde abajo puedes llegar más arriba, cómo un hijo de una prostituta es capaz de convertirse en escritor, elige Canción de Tumba.  En todos, está la furia del lenguaje y  del fantasma gringo.

   Si seguimos por casa, leí dos novelas que hacen honor a nuestro Mapocho. El río de Alfredo Gómez Morel lo está reeditando por Tajamar, un texto autobiográfico que tendremos que ver cómo lo adapta, después de que fuera publicado por los sesenta. Y el otro, Mapocho, de la Nona Fernández. Son textos muy diferentes, pues el primero nos lleva al submundo de los niños, de los que viven ahí abajo y en el de la Nona Fernández, mezclamos a Pedro de Valdivia, Pinochet y el regreso. Son ríos de muerte.

   Hace poco terminé Los anillos de Saturno de Sebald. Se los digo: difícil. Una lectura que a veces te hace sentirte incómoda, más bien, inculta. ¿Es un libro? ¿un gran ensayo? Considera que es más bien, un compendio de diez ensayos, que tratan sobre el pasado, la historia de occidente, de cómo hemos construido y también, aniquilado. Un texto muy afortunado para los que se preocupan de la ecología, del saber y del conocimiento. Es ficción encubierta. Nuestra cordillera está sin nieve. Agosto, sin blanco, sin frío, sin. 

Ten una lectura propia.